El diputado proyecta su candidatura a gobernador para las elecciones del año próximo. Aseguró que figuras como Gay y Moirano tienen condiciones para asumir la intendencia.
Recorrer la ciudad y dialogar con su gente fue ayer el objetivo de la visita a Bahía Blanca del diputado nacional y candidato a gobernador bonaerense Francisco de Narváez (Unión Celeste y Blanco), quien prolongará su estadía hasta este mediodía.
Sonriente y distendido, el empresario mantuvo una serie de encuentros con los referentes locales Héctor Gay, Nidia Moirano, Nicolás Vitalini y Santiago Nardelli.
“De este espacio saldrá el próximo intendente bahiense”, disparó y aseguró: “puede ser cualquiera de ellos”.
“Nidia (por la senadora bonaerense Moirano), por ejemplo, está muy capacitada. El proyecto político que iniciamos en 2009 tiene que ver con traer soluciones a la Sexta Sección Electoral, algo fundamental para toda esta zona”, sostuvo.
Tras asegurar que se siente “cómodo y orgulloso” con todo el equipo, negó rotundamente que su relación con el diputado provincial Gay –-a quien se lo vinculó con otros partidos, como el macrismo y el massismo-- se encuentre desgastada.
"Fuera de Dámaso Larraburu, con quien no vamos a tener ningún tipo de acercamiento debido a diferencias de criterio, la idea es hablar con todos y, fundamentalmente, conocer con claridad qué haría un dirigente nacional respecto de Bahía Blanca. En definitiva, plantear cuestiones concretas más que afinidades”, amplió.
De Narváez dijo percibir mucha angustia entre la gente y a la vez un convencimiento interior de que podrá hacer frente a las numerosas dificultades que atraviesa la Provincia.
“Estamos llenos de inseguridades, los hospitales no pueden atender adecuadamente, las escuelas no dictan clases, estamos inseguros en nuestros hogares y la gente no sabe si a principios de mes cobrará su sueldo”, dijo.
“Elegí la política y siento un enorme compromiso. Si bien no nací en la Argentina (lo hizo en Colombia) opté por ser argentino y puedo aportar muchísimo desde mi experiencia ejecutiva como empresario y desde el conocimiento que tengo del territorio bonaerense”, subrayó.
Con relación a la ciudad, expresó que no es admisible que todos los veranos se discuta si habrá o no agua.
“Tampoco se entiende que el trigo no pueda producirse, venderse en el mercado interno y exportarse”, ejemplificó.
“El gobernador necesita tener equilibrio y no sometimiento, entender la cotidianeidad de las personas y definir a qué está dispuesto con el presidente. ¿Qué es lo primero qué haría como mandatario? Recuperar la tranquilidad, mejorar la condición de infraestructura social y, por sobre todo, el dinero que la Provincia ha cedido a la Nación y que la deja siempre suplicando que le manden fondos cuando ella tiene capacidad de afrontar gastos y obras”, sostuvo.
“Claro que también es fundamental generar un millón de empleos y hacia ese rumbo vamos”, indicó.





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