Lo expresó el Diputado del partido Unión Celeste y Blanco, quien ratificó su precandidatura como gobernador de la provincia de Buenos Aires
De cara a las elecciones 2015 el actual Diputado Nacional por el partido Unión Celeste y Blanco, Francisco De Narvaez, está en plena campaña, ya que aspira ser el gobernador de la provincia de Buenos Aires a partir de diciembre de 2015.
En una entrevista que mantuvo con el programa "Buenos Días” de Radio Chivilcoy, manifestó que "hay que tratar que esta administración nacional haga el menor daño posible en lo que resta, pero parece que está bastante empeñada en hacerlo, por eso estuvimos en contra de la Ley de Abastecimiento y no voté el Código Civil y seguramente no le voy a votar el Presupuesto Nacional, pero igual el número lo consiguen”.
En otro orden, expresó que "cuando el gobernador Scioli nos convocó como frente opositor para ocupar cargos en el gobierno sentí que era mezquino decir que no, por lo que Gustavo Ferrari se sumó a un puesto de control, como es la Asesoría General de la Gobernación, con la vocación de aportar, porque no queremos que le vaya mal. Terminada las elecciones hay que poner el hombro para que las cosas funcionen”.
"Ahora estamos en una discusión interna de cuál será nuestra postura sobre el Presupuesto y el aumento de los impuestos, principalmente el rural. Hemos sido claramente acompañados en políticas de seguridad porque Guillermo Britos como comisario general de la provincia de Buenos Aires ha tenido una experiencia muy destacada y está aportando todo lo que podemos hacer para que al Ministro Granados le vaya bien en el tema de la seguridad”.
En otra parte de la entrevista radial, reafirmó que "tanto Gustavo Ferraris como Guillermo Britos siguen perteneciendo a mi espacio”.
La Provincia, "de rodillas”
Sobre la provincia de Buenos Aires y las dificultades que atraviesan muchos municipios que se encuentran en estado de emergencia, dijo: "El Plan Maestro de la Cuenca del Salado duerme el sueño entero porque la plata está y el plan está hecho por una consultora inglesa, pero se demora como 10 años en hacerlo. Acá las obras públicas se ponen los carteles y se inauguran, después que `las haga magoya´. Se calculan que 8 millones de hectáreas se recuperarían con la obra. La plata del Banco Interamericano de Desarrollo está y el fondo hídrico tiene más de 1.600 millones que se aportan a través de los impuestos, pero desde el 2013 no se rinde cuenta a dónde va a parar esa plata. Ninguna obra pública en la Argentina se deja de hacer por falta de plata, se deja de hacer por desidia”.
Agregó que "mientras que el Gobernador de la provincia de Buenos Aires sea un súbdito del Gobierno Nacional y esté a tiro del teléfono para ver si puede pagar o no los sueldos del mes, la Provincia estará de rodillas. El Gobernador debe bregar por una política agropecuaria para sacar las retenciones del maíz y trigo, y progresivamente la de la soja. También la exportación de la carne y las economías regionales. Es absurdo todo lo que se está haciendo”.
Con miras al 2015, dijo: "Si tengo la bendición de Dios y el acompañamiento de la gente para gobernar voy a tener dos gabinetes, porque los problemas del interior son muy diferentes a los del conurbano. Estoy convencido que hay que convocar a los mejores y debemos corrernos de que los míos son los mejores y los otros son bobos. Hay que tener un gobierno pluripartidario. No puede ser que sólo de un partido político son los que saben”.
Por último, al ser consultado sobre su sintonía ideológica de los espacios políticos que hay en la Provincia, dijo: "Por supuesto que el Frente para la Victoria no porque después de prácticamente 12 años de gobierno han demostrado que la década ganada no se sabe quién la gano, sí quien la perdió. Con el resto estoy conversando con todos, sobre una base programática”.



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