En el marco del escándalo mundial, se conocieron cuentas ilegales del corredor de Fórmula 1 Fernando Alonso; el futbolista Diego Forlán y el fallecido banquero Emilio Botín
La filial suiza del HSBC, el segundo banco europeo, volvió a quedar nuevamente ayer en el ojo de un fenomenal escándalo de evasión de impuestos y lavado de dinero de los más tenebrosos y mafiosos del mundo –traficantes de drogas, de armas, de personas, de sangre y de diamantes–, de "notables" de los mundos del deporte y los espectáculos y de gente rica de todo el mundo. Según un informe que levanta el velo sobre el secreto bancario del país europeo, las maniobras alcanzan a todos los países y superan los U$S 120 mil millones.
El informe fue elaborado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y medios internacionales, tales como los británicos The Guardian y BBC y el francés Le Monde, y se publicó parcialmente ayer en diarios nacionales de 47 países. Los investigadores trabajaron sobre más de 60 mil archivos referidos a unos 100 mil clientes del HSBC. Todos hacen alusión a las personalidades involucradas en las maniobras de lavado y evasión, pero los nombres que aparecen son escasos y se refieren básicamente a deportistas, como el futbolista uruguayo Diego Forlán, el automovilista español Fernando Alonso, y los músicos David Bowie y Tina Turner.
Entre las figuras del establishment global, sólo "los malos de la película" aparecen con todas sus señas. Tal el caso del fallecido banquero español Emilio Botín –Banco Santander–, los destituidos gobernantes de Egipto, Hosni Mubarak, y de Túnez, El Abdine Ben Alí, o el actual presidente sirio, Bashar al Assad. Genéricamente, se indica que entre los clientes del HSBC se incluyen "ex y actuales políticos" de Gran Bretaña, Rusia, Ucrania, Georgia, Kenya, Rumania, India, Liechtenstein, México, Líbano, República Democrática del Congo, Ruanda y Paraguay, entre otros. Le Monde justificó esa carencia informativa con una sola frase: "Publicamos los nombres de las personalidades cuando el fraude es manifiesto".
Entre los cinco países con más clientes en el HSBC se encuentran Suiza, Francia, Gran Bretaña, Brasil e India. Entre los cinco que más dinero fraudulento tienen depositado se incluyen Suiza, Gran Bretaña, Venezuela, Estados Unidos y Francia, en ese orden. Ambas listas están dominadas por los países centrales y entre los latinoamericanos por Brasil y Venezuela, donde sus autoridades ya habían denunciado a los evasores, al igual que en Argentina.
Algunos detalles de las operaciones se conocieron en 2012, cuando Estados Unidos multó al HSBC por haber prestado sus servicios de lavado al mundo del gran delito. El informe conocido ayer reveló un cúmulo mayor de datos. Los investigadores calcularon que hay unos U$S 7,6 billones en paraísos fiscales, lo que priva a los Estados de U$S 200 mil millones anuales en ingresos fiscales. Los archivos que permitieron llegar a esta conclusión fueron recibidos en 2010 por el gobierno francés, de manos de Hervé Falciani, un ex informático del HSBC. Francia compartió la información con diversos países, entre ellos Argentina.
Los datos analizados corresponden al período 2005-2007. Miles de millones habrían transitado por esas cuentas de Ginebra, disimulados detrás de estructuras offshore en Panamá y las Islas Vírgenes británicas. Sólo entre noviembre de 2006 y marzo de 2007, U$S 180.600 millones habrían pasado por el HSBC. Ayer, en medio del escándalo, la filial suiza del banco británico aseguró que, tras las "fallas constatadas en 2007", ha iniciado "una transformación radical para impedir que sus servicios sean utilizados para defraudar al fisco o blanquear dinero sucio".«

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