Es un sujeto de 37 años. Se dice que tendría conexión con el mundo de la droga. Fue apresado este miércoles.Enviar por mail | Imprimir
La captura de este individuo fue el inesperado giro que tomó una pesquisa iniciada hace dos semanas, tras el cruento asalto y posterior tiroteo en la pilchería Kabbala, de barrio Sargento Cabral.
En realidad los policías tenían la sospecha que en la zona de la costa podrían estar “aguantándose” los miembros de una temible banda.
Cerca de cien uniformados fueron los que se necesitaron para rodear e irrumpir en la pequeña “fortaleza” que este individuo había construido 200 metros al este de la Ruta 1, a la altura del kilómetro 12 y medio.
A todas luces quedó en claro que el morador de dicho inmueble consideraba más que importante todo lo referido a privacidad y seguridad.
Para ello levantó importantes tapiales (tipo muros) en todo el perímetro del inmueble, cuyo terreno aproximado es de 30 metros de fondo, por 70 de frente.
El cuadro se completa con un grupo de perros de gran porte, los que hoy tuvieron su momento en este delicado asunto.
Es que fueron los canes con sus ladridos los que esta mañana, poco antes de las 7, “avisaron” que algo fueron de lo normal estaba ocurriendo en los exteriores de la casa.
Y los perros tenían razón...
Segundos después, gran cantidad de policías irrumpieron de golpe en la vivienda y sorprendieron al dueño de casa (un tal Claudio G., de 37 años). Estaba descalzo y vestía un buzo deportivo.
Acorralado, el rufián lanzó algunos golpes contra los policías. Acto seguido se lanzó a la carrera en dirección a los fondos de la casa.
Los altos tapiales que él construyó para su seguridad no fueron obstáculo en tan difícil momento por cuanto los saltó con capacidad digna de un atleta.
La persecución prosiguió luego en un descampado lindero donde finalmente los uniformados le dieron captura.
A la hora de las identificaciones los problemas siguieron, por cuanto el sujeto dio un nombre falso. No obstante luego se pudieron precisar sus datos filiatorios con precisión.
Del individuo se supo que tenía pedido de captura emitido por la Justicia Federal en 2010 y reiterado en 2011, por supuesta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes N° 23737.
Es por este motivo que fue remitido a esa autoridad judicial.
En la casa de Rincón Norte la computadora quedó encendida. Es que la irrupción policial sorprendió al sujeto chateando...
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