Las de mayor octanaje subieron 28 por ciento en el último año y medio, pero las súper alcanzaron un incremento superior al 30 por ciento. Esto permitió recomponer parte de la rentabilidad de las estaciones
De todos modos, la vinculación entre el precio internacional del petróleo y las naftas en el mercado interno fue rota luego de la crisis de 2002, cuando se congelaron los precios de los combustibles en el país. Recién hacia 2006 y 2007 comenzaron a liberarse parcial y celosamente los valores. Igual, cuando se decidió encorcetar los precios, el barril rondaba los 25 dólares, un tercio de la actual cotización.
Lo cierto es que en Río Cuarto el precio de los combustibles fue subiendo pequeños escalones, casi imperceptibles, pero que al final del camino mostraron un alza del 19 por ciento en lo que va del año o del 28 al 33 por ciento en los últimos 18 meses.
Esto, que fue un golpe más para el bolsillo de los consumidores, terminó significando una recomposición en los márgenes de rentabilidad de las estaciones de servicio que mostraban serias dificultades para sostener el negocio.
Lo cierto es que las naftas de mayor octanaje alcanzaron casi los $4 en casi todas las estaciones de servicio. Por ejemplo, en la Esso de Banda Norte el precio alcanza los $3,930 por litro, mientras que en la Shell del mismo sector se vende a $3,928. En el Automóvil Club, en las YPF y en la Petrobras cuesta $3,849.
Aún por encima de las más refinadas, las súper se incrementaron más del 30 por ciento y cuestan alrededor de $3,5. Por ejemplo en el caso de la Esso se vende a $3,630 y en la Shell a $3,697; en este caso, la estación de la petrolera de capitales anglo-holandeses presenta un producto más caro que la competidora del tigre, a la inversa que en las premium. Por su parte, la Petrobras presenta un valor de $3,499 y el ACA y las YPF, de $3,469.
Por último, el diesel presenta ahora hasta tres opciones para los clientes de las estaciones de servicio. A las ofertas del diesel y el gasoil que se mostraban hasta ahora, se sumó el Diesel Euro, una versión más refinada del combustible más contaminante, especial para autos de alta gama.
Las dos primeras versiones cuestan entre $2,761 y $2,979. Sin embargo, el Euro tiene un valor similar al de la nafta súper, pero no todas las estaciones de servicio lo tienen.
En el Automóvil Club ocupa el surtidor que antes se destinaba para la nafta común, una variedad que salió de circulación definitivamente. Allí, el litro del Euro vale $3,449, mientras que en la Shell cuesta $3,697 y en la Esso, $3,600.
Las estaciones, con algo más de oxígeno
Las reiteradas reuniones que los estacioneros de todo el país mantuvieron durante los últimos dos años con el polémico Guillermo Moreno, el secretario de Comercio Interior de la Nación, terminaron arrojando algunos precarios resultados para el sector.
Es que los expendedores de combustibles se quejaban porque al tener congelados los precios de los combustibles y sufrir ascensos de los costos, la rentabilidad quedaba estrangulada.
Ahora, con los últimos incrementos comenzaron a mejorar lentamente los márgenes.
"Fueron un paliativo, pero no demasiado significativo. Estimamos que el incremento en lo que va del año ronda el 19%, aunque eso no es todo ganancia bruta porque por ejemplo los salarios se incrementaron el 18% en el mismo período", explicó Raúl Castellano, de la Federación Cordobesa de Expendedores de Combustibles.
Para el empresario, "el atraso -en los valores- es mucho más importante", señaló.
Pero más que la suba en las naftas, las estaciones tuvieron una mejora al negociar con las petroleras un punto más en los márgenes, cosa que otorgaron YPF y Esso.
"Con Petrobras, por ejemplo, eso no fue posible y entonces las estaciones que tienen esa bandera deben reducir los márgenes más todavía para poder competir con el resto y no tener una brusca caída de ventas", señaló Castellano.
Por último, con respecto a las ventas, el dirigente empresario advirtió que "tuvimos una caída hacia fines de 2008 que lentamente se fue recuperando y actualmente estamos estabilizados", dijo.
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