El incremento se registró en lo que va del año y se aplicó sistemáticamente en las diferentes estaciones de servicio de la ciudad. Las YPF siguen con aumentos y precios más bajos que la competencia
Después del incremento dispuesto por YPF en sus productos la semana pasada, hubo reacomodamientos generalizados en el resto de las petroleras. De hecho, algunas de ellas ya habían subido los valores en los días previos.
Lo cierto es que en las estaciones Shell y Esso, la escalada ya alcanza hasta el 33% en sus naftas de mayor octanaje cuyo precio comenzó a acercarse a los $ 7 por litro. El 30 de mayo, esos valores habían quedado a un paso de los $ 6.
Pero el caso de la súper, que es la más vendida en el mercado, tambien mantiene un proceso de aumento constante. En promedio tuvo un alza del 30 por ciento en las estaciones de servicio locales.
Desde esta semana, en Shell la nafta V-Power se comercializa a $ 6,487 mientras que a comienzos de año se vendía a $ 4,877, lo que implica $ 1,6 de aumento por litro en ocho meses. En el caso de la súper, pasó de $ 4,298 a $ 5,649, alcanzando un alza del 31,43%.
En Esso, la nafta de mayor octanaje que se vendía a comienzos de año a $ 4,920, ahora cuesta $ 6,560; mientras que la súper pasó de $ 4,390 a $ 5,680.
En Petrobras el aumento de la Podium fue del 29,30% en los últimos ocho meses cuando pasó de $ 4,949 a $ 6,399. La súper de la empresa brasileña que costaba $ 4,299 ahora se comercializa a $ 5,599.
Por su parte, YPF acaba de colocar su nafta súper apenas por encima de los $ 5, mientras que a la N-Premium la vende a $ 6,139, totalizando subas del 21,49% y 24,88%, respectivamente.
Los aumentos empezaron cuando el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, hizo oficial la desregulación de precios que hasta ahí intentó contener las constantes subas. Pero eso fue apenas un paréntesis. Quitado el cepo, el proceso retomó con fuerza a un promedio de 3,75% mensual, muy por encima del promedio inflacionario.
Esto último tiene relación con las especulaciones que se hacían en el primer trimestre donde los empresarios aseguraban que no había que temer fuertes incrementos y que los combustibles acompañarían el movimiento del índice general de precios.
Lo cierto es que ni aún con el proceso de suba de precios la demanda se resintió de manera importante hasta aquí, por lo que para algunos podría continuar el movimiento ascendente en las pizarras al interpretarse que aún hay techo para mayores precios.
Por esto, especialmente en las YPF el faltante sigue siendo moneda corriente, lo que a su vez alertó a los sindicatos de petroleros por temor a que la falta de mercadería termine impactando en los puestos laborales. En Río Cuarto no fueron pocas las estaciones que cerraron en los últimos cinco años: la última, en la esquina de Urquiza y Sabattini, donde sólo se comercializa GNC.

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