Se realizó un plenario de comisiones en la Cámara de Diputados para tratar le Ley de Bosques. Representantes del Gobierno Provincial defendieron el proyecto.
Las profesionales revelaron que "la ley de bosques establece tres categorías, la roja que es la de mayor conservación, la amarilla y la verde, que sería la menor conservación, pero todas son áreas de conservación que demandan, para hacer el manejo del bosque, planes de manejo y los estudios y evaluaciones de impacto".
Ante las comisiones dijeron que:
"Para pintar en rojo se seleccionó a las áreas que tienen algún valor que merezcan su protección, ya sea por su suelo (aquí vemos pendientes o calidad de suelo o profundidad) o porque están protegiendo algunas cuencas hídricas (superficiales o subterráneas) o por su valor cultural (sobretodo para los pueblos originarios, o histórico) o por su valor relacionado con los fósiles, o sitios para proteger a fauna que esté en peligro o en estado de vulnerabilidad, o de protección de aves migratorias. Vale decir que se tomaron un montón de elementos para determinar a áreas precisas en rojo que están dispersas en toda la provincia. Fundamentalmente tenemos que pensar en todas las áreas protegidas, nacionales y provinciales que ya existen, o aquellas a crearse próximamente. Toda el área del caldenal y monte occidental.
"El las áreas protegidas en rojo no pueden ser taladas, como tampoco en las áreas en amarillo. Lo que permite el rojo es que se pueda seguir haciendo algún tipo de actividad económica, pero no forestal (por ejemplo usar la ganadería como elemento más natural de conservación).
"En las áreas pintadas de amarilla puede haber una explotación forestal y un manejo ganadero un poco más intensivo, pero siempre bajo un plan de manejo. Y en las áreas en verde pueden hacer un plan de conservación, un plan de manejo o un plan de cambio de uso del suelo, lo que conlleva a que se realice a través de una evaluación de impacto ambiental (que es un trabajo bastante serio) y un plan de cambio en el uso del suelo, porque como se va a destinar a la agricultura en algunos casos y a pastura para ganadería en otros tiene que ser sostenido en el tiempo (no puede ser un campo que a los 3 años tenga que abandonarse porque no sea más productivo, por eso tiene que convencernos los técnicos que va a ser sostenible de acá a nuestros bisnietos)”.
"El plan de manejo lo tiene que proponer el productor junto a un profesional asociado responsable solidario en el mismo y lo tiene que aceptar la dirección de recursos naturales que es la autoridad de aplicación de la ley de bosques. Nadie podrá venir livianamente con un emprendimiento comercial a explotar el caldén en La Pampa. Nadie va a poder desmontar porque se le ocurra o porque está en un área en verde. Si alguno livianamente lo hiciera sería sancionado con fuertes multas y restaurar, por más que haya desmontado, volver a la situación original".
Comentá la nota