La actividad fue promovida por los ministerios de Educación y Desarrollo Social de la Nación. En Luján, reunió a un centenar de jóvenes y niños que en su mayoría son militantes de agrupaciones políticas y ex alumnos de los establecimientos donde se llevaron a cabo los trabajos.
La actividad formó parte de una iniciativa impulsada por los ministerios de Educación y de Desarrollo Social de la Nación, que tuvo por objetivo pintar un millar de escuelas públicas de todo el país y “seguir consolidando el compromiso de un Estado presente en la comunidad y una juventud activa que encuentra espacios de participación”. Sólo en la provincia de Buenos Aires, se repintaron unas 600 escuelas.
Bajo el lema “Florecen 1000 flores, pintamos 1000 escuelas”, en esta ciudad se “lavó la cara” a los edificios correspondientes a los colegios públicos primarios números 7 de barrio El Quinto y 19 de barrio San Cayetano. En Jáuregui, los trabajos tuvieron lugar en la Escuela 16, en Open Door en la Escuela 18 (ruta 6 y camino a paraje Etchegoyen) mientras que en la localidad de Carlos Keen, el Jardín de Infantes 915 fue merecedor de una buena manito de pintura.
Pincel en mano y en un alto en su trabajo de pintor en la Escuela 7 Juan Bautista Alberdi, Hernán Rebottaro, subdirector de Juventud de la Municipalidad e integrante de la agrupación MUP (Movimiento Unión Popular), explicó que la elección de escuelas se realizó entre el Municipio y la Jefatura Distrital de Educación en base a las necesidades que requerían estos establecimientos.
En el caso puntual del establecimiento de El Quinto, Rebottaro contó que el lunes comenzaron a pintar cuatro aulas y a medida que fueron avanzando los días cada vez más jóvenes y niños se acercaron a dar una mano. El miércoles, por ejemplo, eran unas 25 personas trabajando sin parar. Estimó que sumando los grupos de voluntarios que se repartieron tareas similares en los otros edificios escolares, en total más de 100 pintores aficionados se sumaron a la propuesta. “Acá se sumaron jóvenes del barrio y ex alumnos de la escuela que suelen ir a La Casa de la Juventud”, dijo.
UNA FORMA DE MILITAR
El Estado se encargó de enviar los materiales. La cantidad de pintura se calculó de acuerdo a las dimensiones de cada escuela. “Cada escuela recibió un monto de acuerdo a la matrícula. Por ejemplo, la Escuela 7 recibió un monto de 15 mil pesos mayormente en pintura pero también para comprar otro tipo de elementos como cerraduras o lámparas”.
Si bien la mano de obra fue ad honorem por tratarse de una actividad solidaria, desde el Estado se cubrió el desayuno, almuerzo y merienda a quienes participaron. “Mas allá de la ayuda explícita para cada escuela, lo que vale destacar es la posibilidad de que los jóvenes puedan participar en una acción voluntaria porque no hay nada más noble que venir a pintar una escuela pública. A medida que los pibes están pintando, uno les habla para que tomen conciencia de lo que están haciendo para que ellos se sientan realmente confortables de lo que están haciendo y no solamente que vengan y se diviertan porque están con amigos y, de paso, están pintando. Un poco, esto es para eso: esto también es militar y hacer política porque la mayoría de estos pibes no tienen contacto con la política. Pero en primera instancia, lo importante es la ayuda para la escuela con los chicos y después está ese brote de la militancia juvenil a la que hay que darle herramientas para que se desenvuelvan y puedan participar. Participar no es solamente ir a los actos”, resaltó Rebottaro.
Otras acciones que realizaron consistieron en la recolección de escombros, la decoración y preparación de las escuelas para el inicio de clases. A su vez, se desarrollaron actividades de formación política y cultural abiertas a la comunidad.
A nivel local, la actividad fue coordinada por la Subsecretaría de Desarrollo Humano y participaron el bloque de concejales del Frente Para la Victoria y jóvenes de diversas agrupaciones sociales: Movimiento Evita, JP 7 de Mayo, MUP, La Cámpora, Juventud Sindical, Frente Transversal, y Encuentro Social Peronista.
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