Nada mejor que el champán para cerrar el año: crecieron las ventas 20%

Nada mejor que el champán para cerrar el año: crecieron las ventas 20%
Mendoza concentra el 98% de la producción del país. Si bien diciembre siempre marca un alza de ventas, el crecimiento es sostenido.
"Estoy bebiendo estrellas". Sin duda la frase que acuñó el monje francés Dom Pierre Perignon en 1742, describiendo las sensaciones que le transmitía el champán, sigue plenamente vigente.

Ya casi finalizando este 2010, su consumo sigue elevándose al ritmo de sus burbujas. Desde las bodegas son claros; con respecto al año pasado las ventas del vino espumante han crecido más de un 20 por ciento.

¿Razones? Muchas, principalmente que el champán se ha colado no sólo en la reuniones y ocasiones especiales sino que es bebido durante todo el año, en las cenas y también en las salidas nocturnas.

"Se ha perdido el mito que el champán o vino espumante es para las fiestas. Principalmente es una bebida que está muy presente en la noche de los más jóvenes, especialmente es muy demandado en los boliches".

"También, está creciendo en la franja de nuevos consumidores liderado por los profesionales muy jóvenes. El vino espumante es elegido para acompañar las cenas, por lo cual no compite sino que complementa al vino", señaló Marcos Miguelez, de Bodega Dante Robino.

La gran venta del champán también se debe a las múltiples opciones de compra que ofrece al consumidor. Su precio arranca desde los $ 12 la botella.

"El valor ha ido acompañando un poco la inflación. El grueso de los espumantes de primer precio, están entre los $ 18 y los $ 25, mientras que los de gama de mayor consumo en las fiestas diría que están entre los $ 25 y los $ 35. Las marcas de renombre tienen sus espumantes de batalla en precios que se acercan a los $ 35 y $ 40, como Chandon o Navarro Correas, que ha hecho una campaña muy fuerte en Buenos Aires".

"Respecto de los valores promedio de exportación se encuentran en U$S 4,3 - 4,5", precisó Santiago Clément, del sitio espumantes argentinos.com.

Si bien todas las regiones vitivinícolas de Argentina son aptas para la elaboración de espumantes, Mendoza es en donde se produce casi el 98% de la producción del país. Esto se debe a que es la provincia con mayor tradición e historia vitivinícola.

"Sin embargo, en otras provincias se ha comenzado a elaborar con éxito, como es el caso de San Juan, Neuquén, Río Negro, Salta y hasta en Córdoba y Buenos Aires", punteó Clément.

Otro factor que también contribuye al crecimiento de la efervescente bebida es que casi todas las bodegas la han incluido en su portafolio de vinos. Sin embargo, hay casos como bodegas Cruzat Larraín donde toda la elaboración está destinada al champán. "Tenemos 6 hectáreas plantadas en Perdriel, de variedades de uva Pinot Noir y Chardonnay, pero también adquirimos uvas en el Valle de Uco", apuntó Pedro Rosel, de bodegas Cruzat Larraín.

Los mercados externos

Según el especialista Clément, solamente entre un 10 y 12 por ciento se exporta el vino espumante. El resto va al mercado interno. El principal mercado, es Sudamérica, liderado por Brasil donde Mendoza es el principal proveedor de espumantes, seguido de Uruguay. También se exporta a Chile, Venezuela, Paraguay. En otros lugares, el principal país importador de espumantes argentinos es nuevamente Estados Unidos. Se exporta también algunas cantidades a los Países Bajos, Inglaterra y Japón.

"En este año, en los 2 primeros semestres los 3 principales mercados fueron Brasil, luego Colombia y luego USA", precisó Clément.

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