Recibirá 75 mil pesos destinados para finalizar el jardín maternal para contener a chicos que están en situación de calle.
El premio es un gran estímulo al gran trabajo que realiza Myrta Cabana, junto al equipo que la acompaña y los jóvenes en esta ciudad. Este premio especial fue otorgado por el jurado, en tanto que el Abanderado 2012 fue Javier Ureta, de Cascos Verdes, discapacidad y medioambiente, provincia Buenos Aires.
Myrta Cabana recibirá 75 mil pesos que por ahora piensa destinarlo a terminar el jardín maternal, construir los baños y el patio. Aunque también otro proyecto que tiene en carpeta es “formar un parador para jóvenes en situación de calle”.
La flamante distinguida entre varios proyectos, se mostró muy contenta. Comentó que volvió de Buenos Aires y la familia la sorprendió con un encuentro familiar para celebrar el premio.
Dijo que durante el acto vivió una experiencia particular: “fue emocionante, muy conmovedor escuchar a los de otros proyectos, explicar cuales son nuestros objetivos. Tener la oportunidad para difundir lo que hacemos fue multiplicar el impacto de nuestro trabajo, y recibir el afecto en las redes sociales”.
El acto fue el jueves y duró cerca de tres horas, donde concurrió mucha gente a apoyar a todos los proyectos elegidos.
“Para mi el premio es un reconocimiento y un valor al proyecto. Hemos pasado las instancias que tenía este concurso”, dijo emocionada.
Solidaridad
Abanderados es un premio anual que reconoce a aquellos argentinos que se destacan por su dedicación a los demás, y difunde sus vidas para que su ejemplo inspire al resto de la sociedad. Abanderados tiene cinco ejes: Dar visibilidad a la acción de esos argentinos que, desinteresados, trabajan por los demás. Mostrar, que muchas vidas no serían las mismas sin la obra de estos ciudadanos ejemplares.Apostar a que los argentinos se involucren, conozcan y difundan estas historias motivadoras. Multiplicar el efecto inspirador de quienes ya están mejorando la realidad de otros, e irradiar una cultura en la que atender a las necesidades del otro es posible y transformado.
El proyecto que encara en la ciudad Myrta Cabana tiene como fin recibir y transformar la realidad de los niños más vulnerables: los que están en situación de calle. En el hogar de día ofrece alimentos, espacios de recreación, atención médica y psíquica y, sobre todo, la posibilidad de sentirse recibidos y alejados de la intemperie. También se acercan a las familias para lograr un trabajo integral. El equipo de Myrta sale de día y de noche a monitorear la presencia de niños en la calle, para comenzar con ellos un vínculo que pueda sanar, incluir y proyectar hacia el futuro. “Nuestra misión es que ningún chico crezca sin ayuda y comprensión”.
Más del 80% de los chicos que pasaron por Darlocab, abandonaron la calle. Encontraron un espacio de contención, donde pudieron empezar a repensar sus vidas y sus posibilidades. Hoy son ciudadanos libres. Muchas voluntarias del hogar de día son madres de los chicos atendidos, lo que muestra el trabajo integral.
Comentá la nota