Luego de una década como princesa, el Congreso habilitó ayer a la argentina a acompañar a su esposo Guillermo, cuando se convierta en rey. Este martes, Zorreguieta festejará: cumplirá 40 años.
La argentina Máxima Zorreguieta tiene desde ayer el camino allanado hacia el trono de Holanda. La mayoría del Parlamento holandés en La Haya consideró que la mujer del príncipe Guillermo Alejandro estará habilitada a llevar el título de reina de los Países Bajos cuando su marido se convierta en monarca.
Mientras Holanda homenajea a Zorreguieta –que cumplirá 40 años esta semana– por su primera década como princesa, tres partidos presentaron una moción que plantea que no tiene sentido que los consortes reales no compartan el título de sus esposas o maridos. Por eso, el día en que Guillermo sea rey y que su madre Beatriz abdique o muera, Máxima se calzará la corona.
Los parlamentarios que apuntalaron la iniciativa fueron los liberales del oficialista Partido Popular por la Libertad y la Democracia y el Partido Cristiano Demócrata. A la izquierda, el Partido del Trabajo contraargumentó que resulta “anacrónico” que la mujer de un rey se convierta de forma automática en soberana. Según la prensa holandesa, sin embargo, los precedentes a favor de Máxima son apabullantes.
Las esposas de los reyes Guillermo I, II y III en el siglo XIX siguieron los mismos pasos que ahora quedan abiertos para Zorreguieta. No obstante, los maridos de las reinas Guillermina (príncipe Hendrik), de Juliana (príncipe Bernardo) y de la actual reina Batriz (príncipe Claus) ejercieron de “príncipes” y no de “reyes de Holanda”.
Por estos días, Holanda celebra los diez años de Máxima en la familia real con exposiciones y documentales sobre su primera década como princesa. El Palacio Het Loo, antigua propiedad de la Corona, recogió los momentos más destacados de su vida en los Países Bajos. Inaugurada por la propia Máxima y su suegra la muestra exhibe imágenes de los actos oficiales, los vestidos de calle y de gala de la princesa, sus zapatos, sombreros y hasta el traje de novia con el que selló su compromiso con Guillermo.
Zorreguieta es casi una marca registrada en Holanda. A casi una semana de su apertura, la exposición en Het Loo ya atrajo “a más visitantes que los habituales en el museo”, según comentó la vocera del Palacio, Susan te Riet. “La gente pregunta explícitamente por la muestra y en estos días hemos tenido hasta 1.500 visitantes por día, mientras que lo normal son entre 500 y 800 personas”, agregó.
Otro homenaje lo preparó la televisión pública NOS, que el próximo lunes, en la víspera del 40º cumpleaños de la princesa, emitirá un documental con entrevistas en las que Máxima ofrecerá detalles sobre su cotidianeidad junto al príncipe, con quien tuvo tres hijas. A modo de adelanto, algunos medios holandeses publicaron que Máxima reconoció que nunca había soñado con ser princesa y que cree que su vida no cambiará cuando su esposo suba al trono. Cierto o no, la princesa latina se ganó el corazón de los holandeses: todas las encuestas indican que es incluso más popular que la reina Beatriz.
Para festejar su cumpleaños número 40, que se celebrará el 17 de mayo, la princesa argentina invitó a Holanda a familiares y amigas de toda su vida con sus esposos, como así también a varios miembros de la nobleza. Su marido ya celebró sus 40 años Het Loo el 1º de Septiembre de 2007. Aquella noche estuvieron presentes los padres de Máxima, el polémico Jorge Zorreguieta y su esposa María Carricart.
Consejos para Kate
Máxima Zorreguieta es más popular en Holanda que la reina Beatriz y otros miembros de la casa real de Orange. Los cuestionamientos porque su padre Jorge Zorreguieta fue funcionario de la dictadura militar en la Argentina parecen haber quedado en el olvido. A diez años de su debut como princesa, el estilo discreto pero a la vez distendido de Máxima sirvió a la Corona para relanzar su imagen.
A tal punto es así, que los expertos en asuntos de la monarquía le recomiendan a Kate Middleton, la flamante esposa del príncipe William de Inglaterra, seguir el ejemplo de Zorreguieta. La argentina comenzó a ganarse el corazón de los holandeses cuando demostró su facilidad para aprender la lengua de los Países Bajos, que combinó con un atractivo acento latinoamericano. En ese aspecto, Middleton corre con la ventaja de no tener que lidiar con el idioma.
El cariño por Máxima se expresó en la inauguración en el Palacio Het Loo.

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