México firma su versión del Pacto de la Moncloa

México firma su versión del Pacto de la Moncloa
Los tres principales partidos políticos, con Peña Nieto a la cabeza, suscribieron un amplio convenio nacional
CIUDAD DE MÉXICO.- Sólo un día después de la asunción del presidente Enrique Peña Nieto, las tres principales fuerzas políticas del país llegaron a un histórico acuerdo y firmaron ayer el Pacto por México, orientado a fortalecer la democracia, combatir las desigualdades sociales y promover el crecimiento económico. El convenio está inspirado en el Pacto de la Moncloa, que marcó el inicio de la transición española tras la dictadura franquista.

Peña Nieto y los jefes del Partido Acción Nacional (PAN, derecha), el Partido Revolucionario Institucional (PRI, en el poder) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda) estamparon su firma en el castillo de Chapultepec.

"México comienza una nueva etapa de su vida democrática. Llegó el momento del encuentro y del acuerdo. Llegó el momento de dar el siguiente paso en el perfeccionamiento democrático: transitar del sufragio efectivo al gobierno eficaz", declaró Peña Nieto en su intervención.

En presencia de gobernadores, legisladores y miembros del gabinete, los tres partidos políticos acordaron 105 compromisos divididos en cinco grandes ámbitos.

Entre los principales acuerdos se destacan la reforma educativa, el visto bueno a la inversión privada en Pemex, la apertura a la competencia del sector de las telecomunicaciones, una ley que pone coto a la deuda de los Estados y el comienzo de la implantación de un sistema de seguridad social universal, cuyo primer paso será garantizar una pensión a los mayores de 65 años.

El pacto había empezado a ser negociado semanas atrás y su firma estaba prevista para un día antes de la asunción de Peña Nieto, pero algunos desacuerdos dentro de la izquierda hicieron que se retrasara hasta ayer.

La negociación desató una pugna dentro del PRD, donde se opusieron a firmarlo corrientes ligadas al ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, que acusa al PRI de haber ganado las elecciones comprando miles de votos, lo que fue desestimado por el Tribunal Electoral.

En el momento de firmar el documento, Peña Nieto declaró que se trataba de un acto "inédito y trascendente" que demuestra que los mexicanos "sí podemos ponernos de acuerdo" para dar "viabilidad y rumbo a las transformaciones que el país" necesita.

Sin embargo, durante la ceremonia salieron a la luz algunas críticas, en especial del lado del PRD. Jesús Zambrano, que firmó el acuerdo como líder de la izquierda, dijo que "el PRD no olvidará su línea de izquierda opositora", principalmente en el terreno social.

"Nos duele profundamente la desigualdad y la enorme y casi insultante concentración de la riqueza en los sectores de más altos ingresos", dijo Zambrano.

Además, hizo referencia a las divergencias desatadas dentro del PRD: "Nos dicen que estamos arriesgando nuestro capital político, que nos estamos desdibujando como izquierda. Sabemos que es un riesgo, pero vale la pena asumirlo".

Por su parte, Gustavo Madero, representante del PAN -hasta el viernes pasado en el poder-, sentenció que el pacto no condiciona su "ejercicio crítico ante el nuevo gobierno".

La presidenta nacional del gobernante PRI, Cristina Díaz, dijo que este pacto abre "la gran oportunidad para cambiar el rumbo del país con ideas y proyectos", y que será "un facilitador de los acuerdos en el Congreso".

Los tres ejes del acuerdo son el fortalecimiento del Estado, la democratización de la economía y la ampliación y aplicación de derechos sociales, e incluye la creación de un Consejo formado por tres representantes del gobierno y tres más por cada uno de los partidos para luchar contra "los poderes fácticos que constituyen un obstáculo para el desarrollo".

También se incorporarán algunas de las 13 propuestas de Peña Nieto difundidas en su primer mensaje como presidente anteayer, como la creación de un programa nacional de prevención del delito, la licitación de dos nuevas cadenas de televisión abierta, el acceso a banda ancha garantizado en la Constitución y mejoras en la preparación de los docentes.

El PRI, en el poder de manera ininterrumpida desde 1929 hasta 2000, es la primera fuerza en el Congreso, donde, sin embargo, no tiene mayoría absoluta en ninguna de las dos Cámaras, un hecho que lo obligará a hacer alianzas para lograr las reformas que promueva su gobernante.

El ambicioso plan de Peña Nieto contempla, sobre todo, acciones orientadas a restablecer la paz en un país golpeado por la violencia del narcotráfico y a combatir la pobreza, que afecta a un 45% de la población.

Del editor: qué significa.

La asunción de Peña Nieto despertaba múltiples incógnitas, pero rápidamente el presidente dio una señal auspiciosa con el pacto político.

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