México: una explosión en un ducto dejó 27 muertos

Se habría producido por el robo clandestino de combustible
PUEBLA, México.- Por lo menos 27 personas murieron ayer y 52 resultaron heridas en la comunidad de San Martín Texmelucan, en el estado de Puebla, cuando se produjo una enorme explosión en un ducto de la petrolera estatal mexicana Pemex, ocasionada aparentemente por la toma de combustible de forma clandestina.

"Las calles se empezaron a inundar de combustible, vino un chispazo y se convirtieron en ríos de fuego", dijo el secretario de gobernación del estado de Puebla, Valentín Meneses.

El funcionario explicó que la explosión se debió a que "una banda de delincuentes perforaron los ductos de la estatal Petróleos Mexicanos [Pemex] y se les salió de control".

Aunque el número de víctimas todavía es preliminar, entre los muertos hay por lo menos 12 menores y una familia completa que fue sorprendida por la explosión cuando dormía. "Lamentablemente, en una casa, un matrimonio con hijos resultó calcinado", dijo Meneses.

Tanto el gobierno de Puebla como la estatal Pemex afirmaron que el siniestro ya fue controlado, y la petrolera confirmó que la explosión fue provocada por "un incendio en dos ductos", a los que de inmediato se les cortó el suministro de combustible.

"El incendio ha sido controlado y solamente se están consumiendo los residuos del producto", indicó Pemex, y añadió que el área afectada abarca unos cinco kilómetros.

La explosión, que se produjo en la madrugada de ayer en una localidad 90 kilómetros al este de la Ciudad de México, afectó a más de 100 casas, destruyó completamente 32, obligó a más de 5000 personas a evacuar la zona y dejó una veintena de autos calcinados en un radio de tres kilómetros.

La zona del siniestro se encontraba anoche cubierta por una inmensa nube de humo negro que se extendía decenas de kilómetros y que llegaba hasta la ciudad de Puebla, capital de estado del mismo nombre y que se localiza a 32 kilómetros de distancia.

Según testimonios de pobladores, en la comunidad donde ocurrió la explosión actúan bandas criminales que perforan los ductos para luego vender el combustible a conductores de camiones que pasan por las carreteras cercanas.

Según las autoridades, en los últimos años se ha multiplicado el robo de combustible de los ductos de la petrolera y se llegó a detectar en promedio una toma clandestina cada tres días. Las pérdidas por la "ordeña clandestina", como se conoce esta actividad delictiva, se calculan en los 800 millones de dólares anuales.

La de ayer fue la explosión más grave del año en las instalaciones de Pemex. En septiembre, un incendio en Cadereyta (Noroeste) dejó dos muertos.

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