Murias y Longueville: dictan hoy la sentencia contra los acusados

Murias y Longueville: dictan hoy la sentencia contra los acusados
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de la Rioja dará a conocer hoy su veredicto en torno al homicidio de los curas Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, perpetrado el 18 de julio del ´76 en Chamical durante la dictadura militar.

Una de las causas emblemáticas en materia de delitos de lesa humanidad de los últimos 30 años de historia del país llegará hoy a su fin, luego de que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de la Rioja dicte su veredicto en torno al homicidio de los sacerdotes de la Diócesis de Chamical, Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville. Los únicos imputados que tuvo la causa fueron el ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, el ex segundo jefe de la Base Aérea Militar de Chamical, Luis Fernando Estrella y el ex jefe de Policía de esa ciudad llanista, Domingo Benito Vera. A partir de las 9.00, en el edificio del Correo Central, el Tribunal otorgará a los imputados la oportunidad de decir lo que sientan en uso de sus derechos que establecen que son quienes tienen la última palabra antes de dictar el veredicto. Anoche, comunidades cristianas de base, asambleas por la vida, partidos políticos y organizaciones defensoras de los defensores de derechos humanos, así como agrupaciones juveniles y partidos políticos de izquierda iniciaron una vigilia en la explanada de la Municipalidad de Capital para “esperar la sentencia contra los represores”.

Hay que recordar que Menéndez, Estrella y Vera fueron llevado al juicio que hoy concluye acusados del delito de “privación ilegítima de la libertad, tormentos agravados y homicidio doblemente calificado”, por lo que desde la Fiscalía, con el apoyo de los querellantes se pidió la pena de reclusión perpetua para los tres enjuiciados.

Hay una marcada expectativa en la mayoría de los medios de comunicación no sólo de la provincia sino del país, en virtud de la trascendencia que alcanzó el asesinato de “los curitas de Chamical” como los identificó la gente.

Los sacerdotes fueron secuestrados desde la Casa Parroquial en Chamical, llevado al entonces CELPA y luego asesinados y abandonados en el paraje Bajo de Luca. En ese lugar se cumplió parte de la inspección ocular que ordenó el Tribunal Oral Federal y de hecho se cumplió, además de otros lugares donde se supone que estuvieron los sacerdotes siendo torturados hasta que se decidió asesinarlos y abandonarlos en Bajo de Luca.

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