La comuna de Resistencia proyectó para el año que viene un presupuesto de 862 millones de pesos, de los cuales unos $313 millones se volcarán al pago de salarios, mientras que otros 330 financiarán la concreción de un ambicioso plan de obras públicas.
También está contemplada la necesidad de financiamiento para ejecutar un grupo importante de obras que son necesarias para mejorar la calidad de vida de los vecinos y fomentar el desarrollo de la capital.
“La administración de Resistencia siempre busca concretar proyectos que son muy importantes para la ciudad. Creemos que hay posibilidades de recurrir a un financiamiento externo siempre y cuando las condiciones del mercado lo permitan”, comentó el subsecretario de Administración José Alejandro Abraam.
Lejos de considerar algo negativo el pedido de empréstitos, señaló que hasta “ahora la comuna ha cancelado todos los préstamos que fueron tomados durante gestiones anteriores. Este cumplimiento permite que hoy Resistencia esté muy calificada a la hora de utilizar financiamiento extra”.
“Los recursos que se piden son para acelerar el ritmo de la concreción de proyectos, algunos ya en marcha como es el caso de la avenida Urquiza y otros por comenzar como la refacción integral de la avenida 9 de Julio”, destacó el funcionario.
Esta obra será emblemática, ya que no sólo se trata de echar una carpeta de asfalto, sino que también debe incluirse un nuevo sistema de drenaje para que pueda escurrir con mayor facilidad el agua que se acumula en los barrios ubicados cerca de esta avenida desde la Chaco hasta Barranqueras.
Otros planes
También forma parte del plan de la comuna el centro de tratamiento de residuos sólidos y el nuevo cementerio; ambos se ejecutarían en forma conjunta con el gobierno provincial, que ya comprometió recursos.
Otro aporte sustancial provendría de fondos nacionales que son destinados a pavimentar calles en barrios donde los frentistas no están en condiciones de enfrentar el costo de la mejora.
Cambios tributarios
En tanto, el subsecretario de Administración, José Alejandro Abraam, destacó que la ordenanza general tributaria no tendrá grandes cambios en comparación con la que está actualmente en vigencia desde el año pasado.
Sí confirmó que “hubo variaciones en las valuaciones fiscales, el costo de la construcción y la base imponible para patentes; en realidad se trata de una actualización anual que se viene repitiendo durante la gestión de Ayala”.
Más recursos
La información previa del presupuesto permite observar un importante crecimiento de los recursos de coparticipación, y en menor medida tanto los ingresos propios como del fondo sojero.
En todos los casos se tomaron los parámetros establecidos en la macropautas fiscales calculadas por el gobierno nacional que forman parte del presupuesto federal para el año que viene, actualmente en el Congreso.

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