El proyecto de construcción de un barrio privado en la zona de recarga del acuífero tiene implicancias ambientales para la ciudad. Una ordenanza establece la obligatoriedad de hacer una audiencia pública cuando se trate de una “problemática ambiental”.
Hay un antecedente. El año pasado y a pesar de la resistencia del intendente Luis Larrañaga (declaró que no era amigo de las audiencias públicas), la Municipalidad tuvo que convocar a una audiencia para debatir la instalación del horno pirolítico en cercanías del Cementerio Parque. Luego del amplio rechazo a esa iniciativa, las autoridades resolvieron que la mejor salida no era la instalación del horno pirolítico sino la implementación de un mecanismo de autoclave y la trituración de residuos patológicos.
La ordenanza dice que la audiencia pública la puede convocar el municipio o el Concejo Deliberante o incluso cualquier entidad o particular que así lo solicite.
El artículo 5 establece que “la omisión de la convocatoria a la audiencia pública, cuando esta sea obligatoria, o su no realización por causa imputable al órgano convocante, es causal de nulidad del acto que se produzca en consecuencia. Asimismo, el incumplimiento del procedimiento estipulado es causal de anulabilidad de lo actuado”.
Aunque no sea vinculante, lo que decida la audiencia pública tendrá peso sobre la decisión de autorizar la construcción del barrio.
El proyecto tiene un inconveniente que lo podría hacer naufragar. Los terrenos donde se pretende levantar Villa Pampa están zonificados como zona rural y deben cambiarse a zona urbana. Esto únicamente lo puede hacer el Concejo Deliberante.
La presidenta del Concejo Deliberante, Liliana Robledo; y el concejal de la oposición Marcos Cuelle le dijeron a El Diario la semana pasada que será de difícil concreción. El lugar que los abogados pretenden urbanizar es zona de recarga del acuífero Anguil-Santa Rosa. La Administración Provincial del Agua ya advirtió que podrían resentirse la cantidad y la calidad del agua que abastece a la ciudad capital con el proyecto Villa Pampa. Robledo dijo que “sería imposible por el tema del acuífero”, y Cuelle agregó: “No vamos a poner en riesgo el acuífero”.
Ordenanza
La ordenanza 4.318 define al “Instituto de Audiencia Pública como instancia de expresión y análisis en el proceso de toma de decisiones administrativas del Departamento Ejecutivo, de iniciativas del Honorable Concejo Deliberante y/o de los vecinos. El objetivo de esta instancia es que quienes deben tomar una decisión de política pública accedan a las distintas opiniones sobre el tema en forma simultánea y en un nivel de igualdad que incremente sustancialmente los alcances de participación, información y transparencia en la gestión pública municipal a través del contacto directo con los vecinos”.
El texto aclara que “las opiniones obtenidas durante la audiencia pública son de carácter consultivo y no vinculante. Luego de finalizada, la autoridad responsable de la decisión deberá explicitar en los fundamentos del acto administrativo que se sancione de qué manera ha tomado en cuenta las opiniones de los vecinos y, en su caso, las razones por las cuales se desestiman”.
El artículo 4 es el que habla de la obligatoriedad de la convocatoria. “Son de convocatoria obligatoria a audiencia pública los siguientes temas: a) problemática ambiental, b) creación de tarifas o tasas, c) los requeridos por solicitud expresa en las condiciones establecidas en el artículo 8º”.
Proyecto
Villa Pampa se ubicaría sobre la ruta nacional 5, kilómetro 601,7. El desarrollo urbano se haría al este del autódromo, en un inmueble de 61,5 hectáreas, distante a seis kilómetros de la ciudad.
Se prevé una división del mismo en 240 lotes, de entre 1.200 y 1.500 metros cuadrados cada uno, más una parcela mayor, sobre la ruta, que se destinaría a un hotel internacional, con sesenta habitaciones, recreación, restaurante y salones para congresos y convenciones, que pertenecería a la cadena Howard Johnson. Aunque la propuesta del hotel internacional no sería viable porque se necesita una inversión millonaria y la plaza santarroseña cubriría la demanda con el hotel que está construyendo Casino Club y el que tiene proyectado el Centro Empleados de Comercio.
El barrio se pretende construir sobre una zona de reserva, es decir protegida, del acuífero Santa Rosa-Anguil. APA advirtió de las consecuencias del aumento de la población en el lugar.
En su momento, el presidente de la asociación ambientalista Alihuen y exconcejal, Leandro Altolaguirre, dijo que el barrio no puede construirse en la zona de reserva: “La zona de reserva es una zona completamente frágil, como dice el informe de la APA. Si hoy se deteriora esto, Santa Rosa se queda sin agua”. De ese acuífero se extrae el agua que consume la población. Otra parte es aportada por el Acueducto del Río Colorado.


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