Donde uno tira una bolsa de basura, van otros y siguen arrojando residuos. Así van formándose basurales a cielo abierto, que el municipio trata de combatir pero no lo logra con eficacia.
El titular del área de Medio Ambiente del municipio, Mariano De María, dijo que “desde el municipio trabajamos en forma interactiva con lo que vemos por la calle, lo que nos vamos enterando por los vecinos y las denuncias recibidas en el 0800. Cuando hay un caso de residuos, se deriva al área de Medio Ambiente, donde se empieza a trabajar en coordinación con otras áreas como Tareas Varias o Montículos y con Obras Públicas”.
“Lamentablemente se empieza a juntar basura porque alguien tira una bolsa, después otro tira más, y así sucesivamente. Tenemos así cuatro puntos de la ciudad, alejados del casco y concentración urbana, con pocas casas alrededor, y se nos hace difícil trabajar en el tema de la concientización y cambio de hábitos”, agregó.
El funcionario contó que “cuando encontramos estos residuos, vemos si se puede individualizar a través de los mismos quién fue el que los arrojó, y en casos positivos, se les hace una denuncia y se eleva al Juzgado de Faltas para hacer la correspondiente multa”.
“La maquinaria municipal está en distintas partes de la ciudad y realiza las tareas de limpieza en los lugares donde se identifica”, agregó.
Los lugares
En este marco, puntualizó que “tenemos dos o tres lugares en los que ya hemos actuado con multas y limpieza, tratando de llevar un control, pero como están alejados del casco urbano es complicado complicar todo el día”.
“Tratamos que la gente denuncie, que tome la patente del auto que arroja residuos, para ver si por esta vía podemos multar el arrojo de residuos en zonas no permitidas”.
En el caso puntual de Roque Vázquez, detrás de un supermercado ubicado sobre Ruta 7, De María dijo que “vamos a tratar de poner manos en acción para modificar este lugar”.
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