La destrucción de los rodados es un proyecto que los funcionarios locales trabajaron por más de dos años. Los dueños todavía están a tiempo de presentar los papeles y pagar lo que corresponda para recuperar su moto o automóvil.
Los titulares de los rodados aún están a tiempo de presentar los papeles y pagar lo que corresponda para recuperar su moto o automóvil.
La información se confirmó ayer en el Boletín Oficial de la provincia, donde se encuentra el listado completo de los vehículos que serán compactados. Por su parte el juez de Faltas municipal, Carlos Iglesias, ayer no brindó detalles y adelantó que la semana próxima se ofrecerá una conferencia de prensa sobre el tema.
Según pudo establecer este medio, además de las 500 motos y 100 automóviles, también se compactarán 80 caños de escapes secuestrados por el Municipio a través del uso del decibelímetro.
Los rodados incluidos en el listado para compactación fueron secuestrados por el Municipio entre los años 2001 y 2011, aunque la mayoría de las motocicletas son modelos antiguos, marca Juki y Zanella 50 cc muchas de ellas, mientras que en el caso de los autos también tienen varios años y no están en condiciones de circulación.
Las 600 unidades que se compactarán entre el 1 y el 19 de agosto representan aproximadamente la mitad de los rodados que en la actualidad el Municipio tiene secuestrados en dos galpones de grandes dimensiones.
El trabajo de compactación fue contratado a un chatarrero del medio, que instalaría la prensa en los galpones de la ex Luna Hermanos, en calle 29 y 32, uno de los espacios que la Municipalidad tiene a su cargo desde hace tiempo para guardar las motos y vehículos infraccionados. Previo a la tarea de destrucción, el Municipio ordenó hace ya algunos días extraer todo los líquidos y baterías de cada rodado secuestrado, para disminuir el impacto ambiental durante el trabajo de compactación.
La idea de compactar y rematar vehículos secuestrados por el Municipio lleva ya al menos tres años de trabajo. Al colapsar los depósitos municipales por el resultado de los operativos de tránsito, que por momentos llegaron a “espaciarse” en el tiempo por la falta de lugar, los funcionarios comenzaron a buscar alternativas para descongestionar los galpones. Una de las analizadas fue el trabajo de compactación realizado en provincia de Santa Fe.
A partir de allí se comenzó a elaborar un proyecto de ley provincial que permita dicha operación, que se aprobó en el año 2011 y luego se refrendó con una ordenanza municipal. Luego el personal municipal debió armar los expedientes de cada moto y automóvil a compactar, para elaborar el listado final y contar con la autorización tras la publicación en el Boletín Oficial.
Previo a la compactación, el Municipio difundirá la acción y dará la oportunidad a los titulares de cada rodado incluido en la lista, para que se acerquen al Juzgado de Faltas hasta último momento, para presentar la documentación y abonar el importe correspondiente y así evitar la pérdida de la moto o el automóvil.
La idea de rematar las motocicletas retenidas de modelos más nuevos no fue desechada, sino que llevará más tiempo para reglamentar la documentación que así lo permita. Cabe remarcar que existe una gran cantidad de motos secuestradas con muy poco uso, que en su mayoría no fueron transferidas a quienes las utilizaban, porque fueron retiradas de agencia en planes de cuotas a largo plazo. Muchos de los vecinos que sufrieron la retención de sus motocicletas prefirieron sacar otra en cuotas, antes que cancelar la deuda de la retenida para presentar el título y luego abonar la multa.
Según lo que se indicó desde el Juzgado de Faltas Municipal oportunamente, entre el 20 y el 40% de las motos secuestradas nunca fueron retiradas por sus dueños, no por desconocer la multa, sino por la falta de documentación para cumplir con el trámite.
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