El Director de Cultura del Municipio de Río Grande, Mariano Zulueta, resaltó la Batalla de San Lorenzo y su importancia en el epopeya libertadora del General Don José de San Martín al cumplirse este domingo 3 de febrero, el bicentenario de este combate entre fuerzas patriotas y realistas.
“Es la única batalla que el libertador don José de San Martín libró en el actual suelo patrio. Todos recordamos desde nuestra niñez lo que nos enseñaron en la escuela y sobre las lecciones de valentía y arrojo de los Granaderos a Caballo y la heroica acción del Sargento Cabral”, expuso Zulueta.
Agregó que “desde el Municipio de Río Grande nos adherimos al fervor patrio recordando esta epopeya y animamos a nuestros vecinos refrescar este suceso”.
El Director de Cultura leyó una cita del libro “Historia Argentina y Americana” de Ricardo Levene y Ricardo Levene (hijo)
EL COMBATE DE SAN LORENZO TUVO LUGAR EL 3 DE FEBRERO DE 1813
“Montevideo estaba sitiado por el ejercito de Rondeau, de modo que los españoles tenían que hacer uso del mar para abastecerse. Frecuentemente una escuadrilla realista salía de Montevideo en dirección al Paraná, y sus hombres merodeaban las costas robando los ganados. Una expedición compuesta de once embarcaciones, que había salido de Montevideo con el propósito indicado, fue seguida paralelamente por tierra por el coronel de Granaderos a caballo José de San Martín, al frente de 125 hombres de su regimiento. Las fuerzas de San Martín se adelantaron, deteniéndose cerca de la posta de San Lorenzo, situada 26 kilómetros al norte del Rosario. En tal lugar existe el convento de San Carlos, en donde encerró San Martín a sus granaderos, de modo que la escuadrilla española no pudo observarlos, cuando los españoles desembarcaron, los granaderos sable en mano, los persiguieron obligándolos a huir despavoridos. Algunos se arrojaron al río desde la barranca y perecieron ahogados. En la persecución rodó el caballo de San Martín, que quedó apretándole una pierna. Un enemigo iba a clavarle la bayoneta, pero en el preciso instante se interpuso el sargento Juan Bautista Cabral, que salvó a San Martín y con él, como bien se ha dicho, la libertad de medio continente”.
MARCHA DE SAN LORENZO
Febo asoma; ya sus rayos
iluminan el histórico convento;
tras los muros, sordo ruido
oír se deja de corceles y de acero;
son las huestes que prepara
San Martín para luchar en San Lorenzo;
el clarín estridente sonó
y a la voz del gran jefe
a la carga ordenó.
Avanza el enemigo
a paso redoblado,
al viento desplegado
su rojo pabellón
al viento desplegado
su rojo pabellón.
Y nuestros granaderos,
aliados de la gloria,
inscriben en la historia
su página mejor.
Inscriben en la historia
su página mejor.
Cabral, soldado heroico,
cubriéndose de gloria,
cual precio a la victoria,
su vida rinde, haciéndose inmortal.
Y allí, salvo su arrojo,
la libertad naciente
de medio continente.
¡Honor, honor al gran Cabral!
Y allí, salvo su arrojo,
la libertad naciente
de medio continente.
¡Honor, honor al gran Cabral!
Letra de C. J. Benielli
Música de Cayetano. A. Silva
ACOTACIONES:
Se estrenó el 30 de octubre de 1902 en la inauguración del Monumento al General San Martín, en la ciudad de Santa Fe.
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