Hoy es un día clave. El intendente Vuoto sostuvo que “cuando está en el medio la gente, uno busca puntos de equilibrio”. Y advirtió que “la negativa a este proyecto es dejar sin tierras” a la gestión y a quienes están inscriptos en el registro de demanda habitacional.
De cara a la sesión de hoy del Concejo Deliberante de Ushuaia en la que se tratará la aprobación en segunda lectura del proyecto de ordenanza que prevé la desafectación de 1800 hectáreas de tierra para destinarlas a la concreción de la propuesta urbano ambiental desarrollada por la Municipalidad, el intendente Walter Vuoto pidió a los concejales que “desafecten las hectáreas necesarias para nuevas urbanizaciones y para remediar los sectores ya impactados por los barrios informales”, ya que “en el medio está la gente, sus sueños y sus necesidades”.
A horas de que el Deliberante debata sobre la iniciativa desde el Ejecutivo municipal la postura era clara, en consonancia con los conceptos del Intendente. “Queremos la desafectación”. Las 1800, 1000, 500 ó 300. “Pero que desafecten porque en el medio está la gente”.
La principal preocupación pasa por la férrea postura negativa de los ediles Juan Romano, Tomás Bertotto y Ricardo Garramuño, quienes anticiparon desde hace tiempo que votarán en contra.
Ante esto el propio Vuoto dijo que el Ejecutivo está dispuesto a buscar “puntos de equilibrio”. Pero tirando la pelota a los tres ediles planteó que cualquier posibilidad de alcanzar ese equilibrio es nula si de la otra parte no hay voluntad de lograr un consenso mínimo que garantice la sanción de la ordenanza.
Tal como sucedió cuando fue aprobada en primera lectura, para la sanción definitiva el Ejecutivo necesita mayoría agravada, es decir el voto de cinco de los siete concejales. Hasta ahora no le alcanza, pero se estima que previo a la sesión se intensificarán las negociaciones en busca del consenso tan ansiado.
Mientras tanto, el proyecto del Ejecutivo sumó nuevos apoyos ayer de diversos sectores de la comunidad como sindicatos, organizaciones barriales, iglesias evangélicas y grupos de jubilados.
En tanto, el lunes el Intendente mantuvo junto a integrantes de su gabinete un encuentro con vecinos que integran el registro de demanda habitacional y que esperan la asignación de lotes para comenzar a concretar su solución habitacional. Vuoto les explicó la situación en función de la negativa de los tres concejales y los pasos dados por el Ejecutivo desde la puesta en marcha del proyecto.
Equilibrio
“Tenemos un norte, presentamos un proyecto integral como ciudad, de cara a la gente, les dijimos qué queríamos hacer y cómo lo íbamos a hacer”, expresó el intendente de la ciudad de Ushuaia a FM Master’s, y advirtió que desde los sectores que se oponen “no encuentro hasta ahora otro proyecto alternativo”.
Vuoto enfatizó que “no tenemos problema en enviar una modificación del proyecto y que desafecten las hectáreas a intervenir para urbanizar y para remediar, ya que cuando está en el medio la gente, uno busca puntos de equilibrio. Y más allá de todo lo que se ha dicho, que son mentiras, tenemos la voluntad de avanzar y que la gente pueda cumplir su sueño”.
Explicó el Intendente que “esto no es una discusión técnica, es una discusión política. De lo técnico hemos presentado todo lo que los ediles nos pidieron, dando una discusión con los mismos técnicos de la ciudad”.
Vuoto subrayó que “no se puede dejar sin tierras a la gente, creemos que no dar una política de tierra y una política habitacional es alimentar la burbuja inmobiliaria. No me interesa el chicaneo pero tampoco quiero callar lo que pienso: la negativa a este proyecto es dejar sin tierras a una gestión para que pueda avanzar saneando o intentando sanear el padrón habitacional”.
“Ojala que los concejales reflexionen y nos den al menos para poder iniciar el reordenamiento. Cuando se cerró el padrón de demanda habitacional y see hizo crecer la burbuja inmobiliaria, hoy insostenible, la gente avanzó y el resultado es que tenemos 48 barrios informales. Cuando el Estado está ausente la gente avanza y el impacto ambiental es el triple”, concluyó el Intendente.
En ese sentido, evaluó que “esta discusión no tiene que ver con los partidos políticos sino con la ciudad que queremos. Los últimos 20 años discutimos que no había tierras y hoy estamos discutiendo que hay 1800 hectáreas. Déjennos entregarle la tierra a quienes están hace 20 años en el padrón de demanda habitacional, algunos de los cuales ya son abuelos”.
“Si no hay desafectación no podemos presentar proyecto de urbanización; nos hemos juntado con todos los actores para que este proyecto pueda darle soluciones habitacionales a la gente y no pueden dejar a la gente sin la herramienta de la tierra”, sentenció. Y reiteró: “Estamos charlando para encontrar un punto de equilibrio, porque en el medio está la gente. Después de eso si no acompañan está claro que la cuestión es política, no una cuestión técnica”.

Comentá la nota