Sostuvo en diálogo con mdphoy.com, el investigador Daniel Omar Rezzónico, fundador y director de la Asociación Civil “Protejámonos Para Vivir – Ciencia y Tecnología”.
A renglón seguido, arguyó que “se sabe que Mar del Plata no está exenta de movimientos telúricos porque la placa madre donde se asienta todo el conjunto del partido se halla muy deteriorada por defectos naturales del planeta, mas asentamientos y erosión entre otros. A su vez con contacto de la placa del Pacífico que se adentra en nuestro territorio a razón de 8 cm por año, lo que es muchísimo tomando la amplitud del territorio Pampeano que desemboca sobre esta zona nos muestra la correlación de la réplica del terremoto de Chile que sigue la línea indicada de lo que se sintió en La Pampa y en Mar del Plata. De allí la necesidad de tomar medidas que ayuden a prevenir riesgos, a través de edificaciones seguras”.
Agregando que “lo cual conlleva la necesidad de instalar una Estación Sismológica de períodos largos, que indique los sucesos de vibraciones terrestres en el municipio, para evaluar y adelantarse a los riesgos, y templar el grado de eficacia en las disposiciones sismo-resistentes para toda clase de edificios, y los respectivos servicios de gas, agua, electricidad, etc, calibrados a través de equipos galvanométricos patrones y otros instrumentos digitales sensibles a sus efectos”.
Refirió además que “en el Área Internacional de Observatorio Meteorológico y Sismológico de nuestra Asociación, que también está a mi cargo, proyectamos la colocación de dicho instrumental en la zona de Sierra de los Padres y en Cabo Corrientes”.
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En tal sentido añadió que “las estaciones sismológicas sirven para que los ingenieros y arquitectos elaboren normas, sismos resistentes para todo edificio de cualquier uso y forma en la prevención de vida de sus habitantes y moradores. De manera que sí sucediera un temblor, tendríamos un mínimo daño”. Y advirtió que “hoy Mar del Plata no las utiliza y no está en las normas edilicias de la comuna”.
Por otra parte, Rezzónico aseveró que “tampoco podemos subestimar el riesgo latente de un maremoto o un tsunami”, agregando que “ya ocurrió en el periodo de 1950 y llegó hasta el monumento a San Martín. Los que hoy tienen cerca de 80 años lo recuerdan”.
Aseguró que “es indispensable disponer de la mayor cantidad de sensores posibles para tomar en el momento la situación de un posible maremoto en la escala de potencia y tiempo de arribo a nuestras costas. Como ya los tienen Chile, Perú, Brasil, en distintos puntos calientes de sus territorios dentro del mar continental. Se denominan boyas electrónicas inteligentes de registro sismológico, temperatura del agua de mar, la salinidad, contaminación de la misma. De esta forma se aprecia que está sucediendo en el suelo marítimo”.
Asimismo remarcó que “la disposición de sensores indicativos sobre la zona de Cabo Corrientes unida a la Estación Sismológica futura de Sierra de los Padres con la de Tornquist (estación mundial), más las estaciones meteorológicas que disponemos en la zona, permitirán tener la mejor información posible de la región. Todo el conjunto permitirá el refuerzo de temas de ingeniería y planificación de arquitectura en prevención”.
También hizo hincapié en que “pretendemos que en Cabo Corrientes se pueda tener conocimiento de la fuerza de las olas contra el suelo del lugar, tomando en cuenta que los mares ya tienen un centímetro más de agua”. Señalando que “esta medición constante nos dará los parámetros de la línea costera por kilómetros de amplitud.
Y concluyó poniendo el énfasis en que “todas estas instalaciones se concentrarían en el sistema creado para ello denominado Observatorios Meteorológicos y Sismológicos del Sur Este de la Provincia de Buenos Aires unida al Centro Internacional de Monitoreo Mar del Plata.
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