La Municipalidad de Pico aceleró en las últimas semanas los trabajos de alteos y mejoras de diversos caminos vecinales, luego de que los productores rurales hicieran sentir sus quejas por la falta de mantenimiento de los mismos, que tras las intensas lluvias e inundaciones dejaron gran parte del norte provincial intransitable.
Según indicó el municipio a través de un parte de prensa, el organismo municipal de Caminos Vecinales continúa con la tarea de los alteos sobre los caminos que habían quedado anegados. Las soluciones comenzaron a verse luego de un fuerte reclamo que a fines de octubre representantes de diversas entidades rurales y cerealeras formularon en el marco de las reuniones habituales de dicho organismo, donde se analiza el estado de la red de caminos y se establecen prioridades.
Los productores que participan de dichos encuentros entendieron que el municipio no realizó obras durante el período de seca, cuando había que mantener y levantar alteos, situación que jugó en contra cuando la intensas lluvias azotaron todo el norte provincial. Los chacareros admitieron que la inundación tapó muchos caminos, pero remarcaron que muchos otros quedaron intransitables por falta de mantenimiento previo y así quedaron muchos productores incomunicados y sin posibilidad de mover la cosecha.
Tras el encuentro de ruralistas y funcionarios, se acordó trabajar en los caminos troncales o principales de inmediato.
Reparaciones
El presidente del organismo, Julio Cavilla, en el parte de prensa municipal puntualizó que entre los últimos trabajos realizados se encuentra el ingreso a Trebolares y la limpieza del canal que lo circunda. “Todo esto con equipo municipal, que continuará los trabajos desde el lunes con alteos específicos en el camino 18 y en el 15”, adelantó.
También señaló que se completaron las tareas de alteos con transporte de tierra en el camino 40, entre el camino 9 y el 7, y que resta en este tramo solamente reacomodar y abovedar la traza con motoniveladora.
Por otra parte, anunció que se concluyó el alteo con retroexcavadora por extracción lateral del camino 7 entre el camino 40 y límite con Dorila, donde resta realizar el abovedamiento de la calzada. Y anticipó que “por esta tarea se pedirá cotización a la brevedad, si es que las condiciones de humedad del material aportado permite ya el desplazamiento de suelos en la zona de calzada”.
Mientras tanto, se siguen ejecutando alteos puntuales en el camino 40 entre el camino 7 hacia el camino 1 y en el camino 31 y límite con Speluzzi, complementado con abovedamiento de calzada para dar transitabilidad a un gran sector de zonas afectadas.
“Los caminos en que se realizaron los trabajos no son los únicos que demandan tareas para normalizar todo el ejido de General Pico”, admitió Cavilla. Y aclaró: “Se comenzó dando prioridad a éstos, pero aún quedan otros caminos fundamentales para dar atención”.
“Enumeramos de acuerdo a su importancia el camino 7 entre el 40 y la ruta 1, el camino 32 entre el 7 y ruta 1, el 32 entre ruta 101 y límite con Trenel y el camino 2 entre ruta 1 y camino 3, algunos de los cuales, en condiciones de inundabilidad permanente, no permiten plantear aún trabajos para hacerlos transitables hasta que las aguas no escurran o se absorban”, concluyó.
En los próximos días, el organismo se reunirá con las instituciones del campo colaboradoras, a fin de informar lo realizado y coordinar las nuevas tareas.
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