La firmeza municipal tiene como costado vulnerable la postura que adopte el Concejo Deliberante, que debe aprobar la expropiación del terreno elegido.
La firmeza de la decisión fue expresada ayer por el presidente de Crese, Fernando Cámara, pero más allá de la postura del Departamento Ejecutivo hay otros factores que pesarán a la hora de concretar el traslado al predio de 90 hectáreas.
Los precedentes inmediatos, por ejemplo, no benefician al municipio y le sirven a los quinteros para abrigar expectativas: hay cuatro casos en los que el intendente Daniel Giacomino terminó cediendo ante la resistencia de vecinos de las zonas aludidas.
El primero y más claro es el de Bouwer, que durante los 20 años en que la recolección estuvo a cargo de una empresa privada, no hubo reclamos, pero ni bien el servicio se municipalizó, los vecinos, con el jefe comunal a la cabeza, reclamó la clausura y el basural fue trasladado.
La primera alternativa, fallida, fue un terreno también en la zona sur, cerca de barrio Ituzaingó. Los vecinos del sector ya castigados por el uso de agroquímicos, se resistieron y lograron que Giacomino desistiera y comenzará a buscar otro lugar.
Se optó por donde actualmente se están enterrando los residuos, también sobre la Ruta 36 (allí está el de Bouwer), pero dentro de los confines del ejido Capital. Una serie de asonadas vecinales reclamaron a Giacomino y lograron de él que sólo funcionara en ese lugar pero por un año. Este plazo expirará el próximo 31 de marzo.
Otro factor que incidirá en la decisión y que no maneja el intendente es la postura que asuma el Concejo Deliberante, adonde fue a parar el proyecto que declara de utilidad pública y sujeto a expropiación del predio de 90 hectáreas.
Este proyecto tiene, como inconveniente adicional para el giacominismo, que deberá contar con doble sanción legislativa, con una audiencia pública entre una y otra aprobación. Aquí, como en todos los temas legislativos, el giacominismo deberá contar con el apoyo de la oposición.
Descontada la oposición sistemática del juecismo (7) y el dudoso apoyo del vicentismo (4) queda, como siempre, el posible aporte que puedan hacer los ediles de los bloques radical (6) y olguista (4), con opciones de llegar al poder municipal en 2011. También el del independiente Fernando Masucci y los del justicialismo (3).
Hay razones importantes como para que el radicalismo y el olguismo apoyen la expropiación: Ramón Mestre y Olga Riutort tienen posibilidades ciertas de llegar a la intendencia. Consecuentemente, serían beneficiarios de la resolución del conflicto en este período institucional para no tener que resolver ellos el problema.



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