La Municipalidad de Paraná colaborará con la puesta en valor de la Capilla La Piedad

La Municipalidad de Paraná colaborará con la puesta en valor de la Capilla La Piedad
La restauracuón será en el interior y exterior del centenario edificio. La recuperación del templo fue iniciada por un grupo de feligreses que recibieron ayuda del gobierno comunal

La Comuna paranaense colaborará con la puesta en valor de la Capilla Nuestra Señora de La Piedad de Paraná.

La iniciativa de recuperar la parroquia fue de un grupo de vecinos y feligreses que concurren habitualmente al templo de calle Italia de la capital provincial.

En este marco, el padre Luis Alberto Jacob, su párroco, junto a Nora Cristaldo, arquitecta y colaboradora de la comunidad religiosa, visitaron hoy a la intendenta Blanca Osuna para informarla sobre el objetivo trazado y solicitar la colaboración de la Comuna.

“La restauración es casi total, y decidimos informárselo a la Intendenta, además de solicitarle una ayuda para solventar las obras encaradas y ver si nos pueden ayudar con la iluminación del frente. Nos vamos con una respuesta positiva y muy contentos por la recepción de la señora Osuna”, indicaron los representantes de la Parroquia. Las tareas abarcan la reparación del techo y paredes, con el fin de erradicar la humedad, restauración del frente, limpieza general, vidrios, reja y pintura total del interior.

El padre Jacob precisó que ya llevan reunidos más de 60 mil pesos merced a la contribución de la comunidad, “y tenemos previstos algunas otras actividades para reunir los fondos”. Además recordó que la Parroquia fue bendecida en 1900 y que 24 años se agregó la torre del frente, ubicada en calle Italia 370.

Esta campaña solidaria se inició en los primeros días de diciembre gracias a la solidaridad de los fieles.

Historia

En el blog de la Parroquia se hace mención a la historia del viejo Templo, que se transcribe a continuación: “Diversas gestiones del Apostolado de la Oración de Señoras lograron que en 1896 un grupo de Hermanas Franciscanas provenientes de Tucumán se instalaran en la ciudad. La "Tercera Orden Secular de las Hermanas Terciarias Franciscanas de la Caridad" de inmediato impulsó la fundación de un asilo y capilla, colocando la Piedra Fundamental de la obra el 2 de febrero de 1894, en terrenos donados por doña Francisca Balcaza.

De grandes dimensiones, fue edificado por etapas a lo largo del tiempo, adoptando un lenguaje neogótico que se evidencia en los arcos ojivales de las ventanas y en la composición de las pilastras que modulan la fachada.

En la iglesia, diseñada por el arquitecto Juan B. Arnaldi -autor de la Catedral- es donde se puso mayor énfasis en su diseño, lo cual hace que ésta se destaque del conjunto como elemento central de la fachada principal sobre calle Italia. Dado su origen como capilla del asilo, cuenta con una sola nave de dimensiones acotadas con una ornamentación interior muy simple y despojada, sin perder el espíritu de un espacio que desea imitar el estilo gótico. Éste se manifiesta con mayor fuerza en el exterior, con una fachada que a pesar de su estrechez, se halla resuelta con gran maestría, recedida respecto del resto del edificio para dar lugar a un pequeño atrio que oficia de espacio de transición y que contribuye a jerarquizarla.

Con un fuerte predominio de la verticalidad y un acentuado movimiento dado por el avance del cuerpo central que contiene al ingreso, éste se halla enmarcado en un arco ojival tratado con arquivoltas y sobre él una ventana lobulada a manera de rosetón, todo esto contenido a su vez dentro de otro arco trilobulado. La composición remata en una torre octogonal perforada por vanos también con arcos ojivales y es coronada con un chapitel. El muro se halla tratado íntegramente con piedra parís.

A ambos lados del templo, se desarrollan los cuerpos del asilo que siendo del mismo lenguaje se diferencian por el tratamiento de sus muros: en el del norte se utiliza la piedra parís, mientras que el cuerpo situado hacia el sur quedó sin revocar, pudiéndose apreciar el elaborado trabajo de la trabazón de los ladrillos tal como se ejecutaba antiguamente”.

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