Dirigentes de ATE exigen unificación salarial, aprobación de un convenio colectivo de trabajo y asignaciones familiares.
Empleados municipales del interior adheridos a ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) arribaron a la capital salteña en la mañana de ayer y marcharon por las calles para pedir la equiparación de sueldos en toda la provincia.
Primero se apostaron en la rotonda de Limache y desde allí emprendieron su marcha hacia el Concejo Deliberante, donde presentaron un escrito. Después se manifestaron por las calles céntricas y la plaza 9 de Julio, para llegar finalmente a la Legislatura provincial.
Junto al secretario general de ATE, Vicente Marti, asistieron entre otros dirigentes, Ramón Caliva, de Rosario de Lerma; Oscar Silva, de La Merced, y Antonio Domínguez, de Campo Quijano.
En la Legislatura los delegados de ATE se reunieron con el presidente de la Cámara de Diputados, Santiago Godoy. "El proyecto presentado ya tiene estado parlamentario, actualmente están discutiendo su práctica y metodología. Esperamos que esto tenga una actitud seria para que la respuesta sea justa para los trabajadores", manifestó Marti.
Miguel Pérez, intendente de La Merced, dijo que "los municipios son autónomos. Los gremialistas deben pensar que las características de cada uno son totalmente diferentes. No se puede pagar en La Merced lo que se gana en Salta capital".
Tensión en Tartagal
Un grupo de la Unión de Trabajadores Municipales liderado por Joaquín Carrizo y Carlos Martínez se manifestó con pancartas y bocinas en la puerta del Municipio para exigir que el intendente Sergio Leavy los recibiera para pedir un aumento salarial para sus afiliados. Otro grupo, compuesto por 50 desocupados y piqueteros, pidió que las obras de la ciudad sean ejecutadas por las cooperativas de desocupados.
Alrededor del mediodía una situación tensa se vivió cuando los manifestantes intentaron ingresar a la casa Municipal, pero la Policía ya había apostado efectivos en el acceso. Los comercios cerraron sus puertas.


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