Tras una ardua negociación paritaria, que incluyó el lanzamiento de una huelga de 48 horas como herramienta para apurar una definición, los trabajadores municipales de toda la provincia aceptaron ayer la última oferta de aumento salarial elevada por los intendentes y los presidentes comunales: 29 por ciento, a pagar en forma escalonada en marzo (la mayor parte) y en junio y julio próximos
Según lo acordado en la Secretaría de Municipios y Comunas provincial, un 18 por ciento del aumento se saldará en marzo, otro 6% en junio y el 5 restante en julio.
“Fe muy difícil, pero finalmente llegamos a una mejora de la propuesta anterior”, que establecía sendos pagos de un 12,5 por ciento en marzo y en julio y el resto en agosto”, explicó a La Capital el secretario adjunto del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario, Antonio Ratner.
En tanto, Claudio Leoni, líder de la Festram, aludió a la satisfacción de los municipales: “Podremos acumular la mayor cantidad de recursos en los primeros meses y cobrar el aguinaldo con el 18 por ciento de marzo, más el 6% de junio”.
La paritaria, en cuarto intermedio desde el viernes pasado, había arrancado a las 9.30. Pero, sobre el mediodía, la falta de acuerdo forzó otra pausa. Fue en ese momento cuando el plenario de secretarios generales de la Festram, ya en estado de alerta, le puso fecha (mañana y el viernes) a un paro de 48 horas.
La jugada sindical hizo reaccionar a los jefes comunales y a los intendentes y, cerca de las 15, la paritaria concluyó con una nueva oferta de suba salarial sobre la mesa. Recién entonces hubo humo blanco y se desactivó una medida de fuerza en la antesala de los feriados del lunes y el martes.
Ratner reconoció que “costó mucho esfuerzo encontrar el punto de equilibro” entre las pretensiones gremiales y los planteos de las autoridades. Por eso destacó el rol conciliador de la secretaria de Municipios y Comunas provincial, Mónica Bifarello.
Otro negociador, el secretario de Hacienda de la Municipalidad de Rosario, Gustavo Asegurado, advirtió que para afrontar el aumento necesitará “reasignar partidas propias”.
“La mejora se puede pagar y los intendentes sabían de antemano lo que íbamos a discutir”, replicó el secretario general del sindicato que agrupa a los municipales rosarinos, Néstor Ferrazza.
Si bien resaltó que el porcentaje de la suba “es importante”, Ferrazza habló de “algunos interrogantes abiertos” para la segunda mitad del año, acicateados sobre todo por la futura evolución de la inflación. l

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