ATE prepara un plan provincial de lucha. En varios distritos aseguran no tener recursos para la suba.
En otros distritos el malestar de los trabajadores es creciente y planean sumarse a la movida.
El titular del gremio, Arnoldo Núñez, dijo que solicitó a los intendentes de los municipios en donde tiene afiliados, que precisen si habrá aumento de sueldo.
Aunque reconoció las dificultades de las comunas para incrementar el gasto salarial, mencionó el aumento del costo de vida y la "necesidad" de un ajuste en los sueldos.
"Necesitamos ese quince por ciento", dijo el gremialista por Radio Ancasti, y advirtió a los intendentes el plan de lucha que a nivel provincial promoverá ATE.
Núñez dijo que comunas como Huillapima y Mutquín señalaron la "imposibilidad" de la suba.
En Fiambalá, el intendente Amado "Coco" Quintar expresó su intención de acompañar la política salarial de la Provincia, aunque dejó supeditado el aumento a un aporte especial que pidió al Gobierno. Sin embargo, la respuesta habría sido negativa y esta semana Quintar anunció por la radio local que no podría hacer frente al aumento. La confirmación causó malestar entre los empleados.
Otros jefes comunales aún esperan que la coparticipación muestre índices más favorables, para otorgar el aumento.
En este sentido, se expresó el intendente de Fray Mamerto Esquiú, Humberto Valdez, quien durante la apertura de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, dijo que de la evolución de las finanzas dependía el aumento salarial y el pase a planta del personal contratado, entre otras medidas.
En Tinogasta, el intendente Simón Quintar mencionó el déficit que la comuna arrastra, y la falta de recursos para sostener un incremento de sueldos.
Un caso particular es el de Andalgalá, en donde ni siquiera está vigente el último incremento de 2008.
En la ciudad del Oeste provincial, el CD aprobó una ordenanza con el incremento del once por ciento a partir de septiembre, pero luego el intendente José Perea la vetó argumentando problemas de recursos.
La Capital, en tanto, aprobó hace pocos días un aumento de entre 215 y 350 pesos para sus empleados, que dejó satisfecho al gremio SOEM.
Ahogadas
En principio, ninguna de las doce comunas que mes a mes era asistida con el Fondo de Emergencia Municipal estaría en condiciones de otorgar el aumento de sueldos. Es más: varias de ellas deben aún determinar cómo harán para pagar los salarios del personal de planta, ante las restricciones en la asistencia que decidió la Comisión de Participación.
La entidad que preside la intendenta de Icaño, Olga Santillán, encargó una auditoría a Asuntos Municipales, para determinar el gasto real en sueldos que hacen las comunas. Sobre esa información se calculará la ayuda a quienes tengan comprometido más del 80% de la coparticipación en sueldos.


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