Los primeros hicieron colas desde la madrugada en la sucursal del Banco de Santa Cruz, que no garantizó el pago sino hasta después del mediodía. Los jubilados, que habían asumido cobrar el aguinaldo con el tope de 4.000 pesos, se desayunaron con sumas que no superaron los 3.000 y hasta de 600 pesos.
Caleta Olivia (agencia)
Miles de trabajadores estatales, tanto municipales como provinciales que residen en Caleta Olivia volvieron a afrontar ayer otra jornada de tensión por el pago del medio aguinaldo.
Los que ahora están bajo la gestión del intendente José Córdoba debieron esperar muchas horas para cobrar ese beneficio en el acceso a la sucursal del Banco de Santa Cruz, donde la fila se extendía por más de 150 metros y muchos de los trabajadores aguardaron su turno desde las 2 de la madrugada, sobre todo los que no están bancarizados.
A las 8, cuando abrieron las puertas, se encontraron con la sorpresa que los fondos aún no estaban acreditados y no fue sino hasta cerca del mediodía cuando por fin se autorizaron los pagos.
Las cajas-ventanillas se vieron desbordadas porque gran parte de los que están bancarizados preferían retirar todo el monto que les correspondía por la segunda cuota del sueldo anual complementario, habida cuenta que por cajeros automáticos hay limitaciones.
Allí se encontraron con la incertidumbre de que la masa de dinero no alcanzara para todos, lo cual generó protestas, las que en rigor habían comenzado mucho antes, cuando no llegaba la transferencia.
Finalmente, la entidad bancaria habría alcanzado a cubrir todas las necesidades y las protestas se fueron diluyendo poco antes del cierre.
Pero los que estaban también molestos eran los desocupados ya que, por la falta de billetes, se les dijo que solo iban a cobrar 1.000 pesos (el total del subsidio mensual es de 1.840) y permanecían en el complejo deportivo municipal aguardando novedades.
No muy lejos de allí, también lo hacían centenares de trabajadores de cooperativas de medio ambiente y forestación. Ellos volvieron a apostarse en los accesos a dos edificios municipales -el central y el del Concejo Deliberante-, aguardando los fondos prometidos por Provincia.
INTIMAN A PERALTA
En lo que respecta a los provinciales, el punto más álgido de protesta surgió en el seno de los jubilados docentes ya que unos 300 se llevaron un gran disgusto cuando el jueves fueron a cobrar sus salarios.
Muchos llegaron a ocupar cargos de vicedirectores o directores y si bien tenían asumido que iban a recibir un tope de 4.000 pesos, algunos cobraron menos de 3.000 y otros apenas 600.
Pero también hubo casos de pasivos que no tenían ni un centavo depositado debido a supuestos descuentos de créditos particulares.
Varias voces se hicieron escuchar en el programa radial “Vamos que Venimos” que se emite por la FM 21, asegurando que no eran deudores de ningún crédito y atribuían todo a “un mamarracho en las liquidaciones que hizo el Gobierno provincial”.
Como fuera, a media mañana de ayer se autoconvocaron en la sede del gremio docente (ADOSAC), donde acordaron enviar cartas documento al gobernador Daniel Peralta, intimándolo a que un lapso perentorio de 24 horas regularice estas “vergonzosas situaciones y deposite en cada cuenta la totalidad de los montos que corresponden por ley al medio aguinaldo”.


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