Con motivo de la celebración patronal, el Arzobispo de Asunción en Paraguay, Mons. Edmundo Valenzuela, manifestó que María Santísima es “quien nos abre a la esperanza” y el Cántico del Magnificat “es especialmente intenso allí donde el cuerpo de Cristo sufre hoy la pasión. Donde está la cruz, para nosotros los cristianos hay esperanza, siempre”.