En el Mundial de Turismo, Argentina pelea la copa y Santa Fe juega de titular

En el Mundial de Turismo, Argentina pelea la copa y Santa Fe juega de titular
Es la feria más grande de eventos en el mundo y se apostó con todo: coordinado por el Bureau, es una de las 9 ciudades en vender sus atractivos. Argentina late como nunca y ocupa lugares estratégicos.

Será que uno se acostumbró en estos 25 años desde las páginas de El Litoral a cubrir emociones con el deporte. Pero se pone la piel de gallina cuando entra a esta ciudad adentro de una gran ciudad como es esta cosmopolita y moderna Barcelona, que respira fútbol y respira Messi por cada calle. La pequeña ciudad dentro de la gran ciudad se llama EIBTM y es algo así como la Copa del Mundo de Turismo, Eventos y Reuniones.

En las inmediaciones del histórico Palacio de Montjuic aparece una ciudad gótica donde no está Batman, pero Argentina es el caballero de la noche que asciende. La apuesta criolla es tremenda, compitiendo con otros 150 países y con unos 3.000 expositores.

Pablo Sismanian, coordinador de Turismo de Reuniones del Instituto Nacional de Promoción Turística, juega fuerte y usa la gambeta para llegar al objetivo: pelear la copa. Sus jugadas preparadas fueron claves: 1) Un stand imponente con 9 ciudades y 17 privados; 2) La tradicional cinta porta-credencial para cada uno de los 3.000 expositores tiene los colores de Argentina; 3) El patio de comidas donde se realizan las “compras de eventos” es auspiciado de manera exclusiva por Argentina.

Allí, los más de 1.000 compradores de alto nivel y planificadores de eventos mundiales disfrutarán con la escenografía celeste y blanca. Ubicado el contexto de este Mundial de Turismo, donde Argentina se tira al campeonato, aparece nuestra bendita ciudad de Garay. En total, acá esperan unos 15.000 profesionales en tres días y calculan que se lleven a cabo unas 60.000 reuniones.

Hace varios años, cuando Carlos Fertonani -hoy presidente de la Cámara de Empresarios Turísticos- llegó por primera vez, debió repartir folletos “de parado”. Hoy, con la firme gestión del Bureau Santa Fe y el apoyo del Ministerio de la Producción de la provincia, la ciudad tiene su espacio. Y esto, en el marco de 150 países, 3.000 expositores y miles de posibilidades para el 2014, es emocionante.

Carlos Fertonani (presidente CET de la Bolsa de Comercio), la profesora Claudia Neil (subsecretaria de Turismo), Santiago Amézaga (secretario del Bureau de Eventos de Santa Fe) y el empresario Alberto Malqui completan la embajada santafesina dentro del pabellón de Argentina Turismo.

El inglés Graeme Barnett es el director de EIBTM en Barcelona, pero además supervisa y dirige todas las ferias de turismo en el mundo. Antes de la apertura formal, atendió amablemente a El Litoral. “La intención de Argentina es muy clara: posicionarse cada vez más fuerte en cada año. El hecho de montar la ronda de almuerzos en el Hosted Buyers (lo dicho de compradores de negocios) es un acierto tremendo. Nosotros recibimos a Argentina con más de 40 puntos de contactos, entre ciudades y empresas”.

El mismo Barnett admitió ante la consulta de este diario que “hay un rumor que podría venir Messi el jueves por la mañana, para apoyar el stand de Argentina y el de su provincia Santa Fe de manera especial, pero no lo tenemos confirmado, ya que su agenda es siempre complicada”.

A orillas del Mediterráneo

Barcelona está abrazando esta feria de manera especial. “Feria” en español, “Fira” en catalán para una ciudad que más que dividirse entre el “Barsa” y el Espanyol, se divide por sus costumbres como si fueran dos países distintos dentro de una misma ciudad.

Más de 11.000 taxis colapsan la segunda ciudad más poblada de España, detrás de Madrid, con casi dos millones de españoles... o catalanes. “Como guste, tío”, dice el taxista, que admite que no conocían al “Tata” Martino, y que Messi es Dios.

Barcelona es, después de Roma, la ciudad con mayor cantidad de motos en sus calles. “La gente para ir a sus trabajos sólo saca los coches cuando llueve”, comentan. Por haber sido la capital del Condado de Barcelona, recibió el mote de Ciudad Condal.

A orillas del Mediterráneo, la ciudad se impone con distintas ferias y eventos mundiales, que le dieron proyección internacional. Sólo basta recordar la fuerte apuesta de 1992 con los Juegos Olímpicos (a propósito, el estadio donde se encendió la llama en el Palacio de Montjuic está en desuso, casi abandonado, de no ser que desde allí la vista de la ciudad es algo para enamorar de por vida).

La ciudad está paralizada por esta feria de IBTM. Se advierte ni bien uno baja en el aeropuerto de El Prat, a 12 kilómetros de la capital catalana: cientos de receptores para transportar a los visitantes y alojarlos en los hoteles. Lo mismo en sus calles, con la señalética de IBTM, su logo y su página web oficial (www.ibtmevents.com).

Otra avivada criolla que uno advierte, aunque Pablo Sismanian sólo sonría al lado de Carlos Fertonani cuando El Litoral lo consulta, es la ubicación estratégica del stand de Argentina: las miles de personas que bajan de la escalera mecánica se “chocan” con el pabellón. Allí está Argentina, peleando la copa para intentar ganar este Mundial de Turismo y Eventos. Y aquí en Barcelona está Santa Fe, la provincia, su ciudad capital y su Bureau de Eventos, mostrando sus atractivos para que lo conozcan en el mundo. Esto, que hace años parecía un sueño imposible, es una refrescante realidad que hace olas a orillas del Mediterráneo. En la ciudad de Messi, Santa Fe también se juega todo para el año que viene.

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