El Mundial frena decisiones clave, reclamos y candidaturas

La administración pública no se para, pero algunos se organizan fijándose en los horarios de los partidos. "Lo dejamos para julio", es la frase más escuchada en los últimos días.

En la mitad del año, la provincia vuelve a frenar su ritmo, casi como si hubiera llegado otra vez enero. Mientras en 2009, a esta altura, todos estaban a la expectativa de lo que sucedería con las elecciones legislativas, en 2010 los ámbitos político y sindical no se quedan afuera de la ansiedad mundialista y todo parece quedar como suspendido en el aire hasta que, el 11 de julio, Sudáfrica cierre la persiana con la final de copa de fútbol.

Claro que esto corre para los que una vez terminado el Mundial no partan de vacaciones para, recién en agosto, regresar a la "realidad" de la toma de decisiones y de las definiciones con proyecciones a mediano y largo plazo. Aunque el paro en las actividades no sea total ni -mucho menos- formal, lo cierto es que se han abierto varios paréntesis durante junio.

Así, una frase común desde hace varias semanas es -según admitieron varios políticos- "lo charlamos después del Mundial" o "lo definimos en un mes". Aunque no hay nada formalizado y las oficinas públicas siguen cumpliendo con sus deberes, lo cierto es que los políticos han preferido dejar las conversaciones "decisivas" para julio. "Este mes no va a pasar nada", admiten en los pasillos legislativos y de la Casa de Gobierno.

Es que para el segundo semestre los que no tienen candidatos empezarán a pensar sus nombres y los que tienen demasiados tendrán que aplicar consensos para comenzar a despejar la cancha. Antes de eso, los legisladores deberán tratar -entre julio y setiembre, si es posible- la ley de Reforma Electoral para determinar si en agosto de 2011 se realizan las elecciones internas generales al igual que sucederá a nivel nacional.

En este sentido, todos los partidos han admitido que se ocuparán de las candidaturas y de las alianzas después de julio. Incluso, el congreso de Consenso Federal (el partido de Julio Cobos), que deben definir la vuelta al radicalismo, un tema más que delicado para la mayoría, se ha pospuesto hasta después del Mundial.

En este caso -como en varios otros-, la competencia deportiva es una excusa para dilatar los tiempos y conseguir la mayor cantidad de acuerdos antes de salir a la cancha y correr el riesgo de embarrarse.

Los estatales, en tanto, realizarán este mes diversas asambleas para definir cuándo volverán a plantear la apertura de las paritarias. "Todavía no hemos formalizado nada y estamos a la espera de lo que decidirá la asamblea de las próxima semana", comentó Roberto Macho, desde ATE.

Otras fuentes del sindicato, en tanto, aseguraron que aprovecharán el mes del Mundial para planificar estrategias y salir con todo una vez que la atención regrese a la provincia.

La omnipresencia del televisor

El viernes por la mañana, durante la apertura de la copa y el posterior encuentro entre Sudáfrica y México, en casi todas las oficinas públicas se "trabajó" frente al televisor. El hecho anticipó, así, lo que puede suceder de aquí en adelante; aún las veces en que la celeste y blanca no esté en el campo de juego.

De hecho, ese día, un ministro que había retado a sus empleados cuando le preguntaron por la actividad durante el Mundial, debido a que no quería que ningún tema se atrasara, se quejó porque una reunión coincidía con el partido de Francia y Uruguay. La solución fue conseguir un plasma para no suspender el convite, pero después nadie supo informar si el encuentro rindió sus frutos o no.

"Las actividades partidarias no se frenan porque los horarios de los partidos son temprano y, por lo general, las reuniones se realizan después de las 18", advirtió Miguel Serralta, senador justicialista. Sin embargo, en los ámbitos políticos -al igual que en los educativos, laborales y comerciales- la "vida" girará en torno a los horarios de los partidos.

De este modo, desde la Casa de Gobierno admitieron que han adaptado la agenda para no tener actividades durante las dos horas en que juegue la Selección Nacional, ya que varios partidos son durante la mañana. "Sería poner a todo el mundo incómodo", justificaron en Peltier 611.

Desde la Legislatura, en tanto, reconocieron que algunos horarios podrían cambiar con el fin de no perderse el juego. Incluso, los legisladores apuestan a empezar temprano las próximas sesiones (no suelen arrancar nunca antes de las 12.30) para -a las 15.30- tratar de estar libres y disfrutar de los partidos que se transmitan en ese horario.

"Trataré de ver todos los que pueda pero sin suspender el trabajo", admitió el cobista Juan Carlos Jaliff, conocido por su pasión futbolera.

Pero él no es el único amante de ese deporte en la Legislatura, por lo que los televisores estarán a la orden del día. En la Cámara de Diputados habrá uno en la sala de comisiones del nuevo edificio de calle Espejo y otro en el salón Azul. Eso sí, desde la Cámara baja Jorge Tanús, presidente del cuerpo, aseguró que "no se va a modificar nada por culpa del Mundial".

En el Senado sucederá algo similar aunque todavía no hay decisiones tomadas. Lo cierto es que los plasmas abundan por allí.

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