Llevada por bomberos de la provincia y escoltada por el padre Barrera, párroco del santuario, la imagen de Nuestra Señora del Rosario de Río Blanco y Paypaya ingresó al santuario alrededor de las 9.00
Con la masiva participación de jóvenes y sus familias se cumplió ayer la última peregrinación en honor a Nuestra Señora del Rosario de Río Blanco y Paypaya. Bajo el lema “La Virgen María, causa de nuestra alegría”, gran cantidad de jujeños provenientes de diversas regiones de la provincia confluyeron ayer en el Santuario de Río Blanco para participar de la misa central que fue presidida por el obispo Cesar Daniel Fernández junto al párroco del lugar, Pbro. Héctor Barrera y sacerdotes de la diócesis de Jujuy.
El llamado “Campito de la Virgen” se mostró colmado por fieles devotos que desde tempranas horas esperaron pacientemente el arribo de Nuestra Señora del Rosario de Río Blanco y Paypaya.
Con la aparición de los primeros rayos del sol y previendo una calurosa jornada, muchos optaron por trasladarse hacia los laterales del predio, en busca de la sombra de los árboles, otros se instalaron en cercanías del templete para participar activamente de la santa misa y algunos optaron por ubicarse en el camino de descenso al campito o en las rejas de rodean la capilla ubicada en la parte superior.
A lo largo de la mañana, y mientras aguardaban la llegada de la virgen, grupos de jóvenes peregrinos pertenecientes a parroquias y agrupaciones católicas de toda la provincia manifestaron su alegría por participar de este encuentro mariano a través de batucadas, cantos y bailes en honor a María.
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