En algunos súper de Mendoza existen faltantes de aceites, papeles y artículos de limpieza. A pesar de las negativas de las máximas cadenas internacionales, en la góndola los productos son escasos.
Esta terrible afirmación manifestada por los compradores fue rechazada por los referentes de las cadenas de supermercados quienes dicen mantener un stock acorde a las necesidades. La Asociación de Supermercados, integrada por las cadenas Walmart, Disco, Jumbo, Carrefour y Coto mencionó a Telam a través de un comunicado que “ante el excelente registro de ventas en el fin de semana largo se reconocen faltantes que serán atendidos durante la semana”. En otro orden “desmienten rotundamente el desabastecimiento”.
Lamentablemente la realidad marca una cruda carencia, sobre todo en productos de primeras marcas o de consumo de clase media alta. El jabón líquido baja espuma para lavarropas es un material sintético que se consume para incrementar la vida útil de los equipos de lavado. El aceite de girasol se convirtió en la solución económica y sana a la hora de cocinar y fue impuesta como moda a principios de los años noventa como una alternativa al aceite mezcla. Ambos se encuentran con problemas para adquirirlos en las góndolas mendocinas. En su remplazo se encuentra el aceite de maíz que ostenta unos pesos más por encima del girasol.
“La gaseosa es un lujo”
Esa frase se mencionó en un punto de venta en un supermercado de calle Paso de Los Andes en Ciudad. Es que está agotado el stock de gaseosas de primeras marcas retornables. Así, los amantes de las bebidas de la línea Coca Cola deben pagar hasta un treinta por ciento más por los envases no retornables. El fernet de primera marca, hoy una bebida que posee masivos controles de seguridad por su costo, supera en cincuenta pesos el precio de venta cuando a menos de un año el precio no superaba los cuarenta pesos.
El agua mineral tuvo una baja considerable producto del temor de muchos mendocinos a quedarse sin el vital líquido después de los aludes que azotaron la cordillera. En los súper faltaban los tradicionales bidones aunque su consumo es menor que las gaseosas, por ende, se notó menos. En productos como papel de cocina y azúcar la oferta es de dos kilogramos por cliente, coartando el derecho de acceder de manera indiscriminada a productos alimenticios.
Se agrava en el interior
En los departamentos la situación es dificultosa porque sumado a los faltantes, aparentemente no organizados por los grandes grupos económicos de venta de alimentos, se suma que tanto en el sur provincial como en el Valle de Uco, hay una nula competencia de formadores de precios que engrosa el valor final de los artículos. Así se obtienen terceras marcas a precios de primeras. “Se consiguen los productos pero te llevas lo que ellos quieren. No vengás a buscar las marcas que vos querés. Con suerte conseguís la del mercado u otra que ni el nombre conocés”, asegura Irma, quien compra en un súper de origen europeo en el centro de Tunuyán.
“Vine por un litro y medio de aceite Natura y me voy con un litro de Arcor de Maiz. La diferencia son cinco pesos más. Quería un kilo de arroz Mocoví y me llevo uno de nombre raro al precio del arroz que me quería llevar. Eso sí el grano es de la mitad del tamaño. No encontré pan de panchos y tampoco me llevo soda en sifón no retornable”, comenta Carlos Daniel, un empleado de correos que realiza sus compras en un Súper Vea del departamento de San Martín.
Así las cosas, se espera que en los próximos días los elementos comiencen a poblar nuevamente las góndolas, todas supuestamente disminuidas por el feriado de carnaval. Ante esto, el perjudicado, como siempre, es el consumidor quien ve con bronca como se van sus ingresos en precios altos y productos de segunda y terceras marcas.
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