El legislador Miguel Morales está acusado de quedarse con gran parte del sueldo de personal que trabajaba en su oficina.
Claudia Fuenzalida trabajó durante diez años prestando servicio para el legislador Morales. “Trabajo hace diez años en la Legislatura, soy empleada de gabinete y tengo categoría 1. Hace diez años que trabajo con el diputado Miguel Morales, él me dio el contrato pero yo le tenía que dar más del 60 % del sueldo, cobro $ 3.000, esto me lo sacaba mensualmente”, indicó.
El relato de la empleada legislativa fue con angustia por lo que padeció durante años. Contó una dolorosa anécdota “en diciembre perdí la billetera con el sueldo y le pedí que en esa oportunidad no me sacara el sueldo porque tenía gastos atrasados, y me dijo que no, que no podía porque él tenía cosas que hacer y que no me podía dejar esa parte del sueldo, realmente no le importaba qué nos podía pasar a nosotras”.
Fuenzalida también comentó que Miguel Morales desde un primer momento planteó la situación, sólo que por algún tiempo “él me dijo que era por unos meses y después iba a subir el monto, yo ya no podía seguir, mi madre se entera en marzo de esta situación, es vergonzoso yo voy todos los días a trabajar a la Legislatura, hago mi trabajo y hasta cosas que no me correspondían, como cuidar a su papá o ir al médico para hacer trámites por su enfermedad, si yo no cumplía con estos pedidos él me decía que había muchas que querían entrar”.
Al consultarle sobre por qué soportó esa humillación tanto tiempo, Fuenzalida expresó “nunca le reclamé, siempre me callé porque me ayudaron mis padres económicamente, con mis hijos siempre me ayudó mi mama, yo en campaña trabajaba todo el día y mi mamá los cuidaba y me ayudaba a solventar gastos porque no me alcanzaba”.
Sobre la situación que se vive en estos días manifestó “él intenta desestimar esta denuncia, se defiende con mentiras para quedar como víctima, y no es así, a mí me daba vergüenza entregarle parte de mi sueldo todos los meses, siendo que yo no tenía que tener vergüenza porque esa plata yo la ganaba trabajando, él me sacaba mi plata. Yo no quería llegar a esto, pero él sigue hablando mal, sigue diciendo cosas que no son, esto ya es insoportable, mi mamá fue y le dijo que me dejara el sueldo y él le respondió que me sacaba el cargo”.
Fuenzalida explicó además cómo llegó a transparentar este ilícito, “yo presenté una nota al presidente de la Legislatura, planteándole mi situación y el presidente me dio una mano, yo la acepté porque no puedo quedar sin trabajo. Yo ya hice la presentación ante la justicia, porque él en una entrevista que dio me nombra a mí y quiere quedar como víctima, la situación me superó, él sigue ensuciándome y yo ya estoy cansada, yo padecí esto no el diputado Miguel Morales”.
Claudia Fuenzalida relató por qué se animo a denunciar al diputado Morales.
“Me siento respaldada, este es el primer mes que cobro mi sueldo completo, y que no tengo la presión de que me estén llamando para pedirme la plata, que la lleve a donde está él”.
“El llamaba cualquier día a cualquier hora, nos citaba al Colegio de Técnicos y cuando llegábamos era para limpiar, el maltrato era constante, llamaba y pedía que le consigamos los remedios siempre con malos tratos. Yo seguía porque sino, me quedaba sin nada”.
Madre de damnificada
La joven Fuenzalida en este duro momento estuvo acompañada por su madre, Mirta Roso, quien confesó “yo en marzo me entero de esta situación, toda la falta de respeto de este señor hacia sus empleadas y en particular hacia mi hija, cómo las basureaba, y me molestó muchísimo porque el diputado Miguel Morales siempre recibió ayuda de mi familia, hasta en los momentos difíciles personales que el vivió”.
“Yo varias veces fui a la Legislatura a buscarlo y nunca lo encontré, lo hallé en el Colegio de Técnicos y le reclamé la situación y me dijo "si no le gusta que se vaya”.
Para finalizar Mirta Roso dijo “no es justo que a mi hija le hagan hacer cosas que no le compete, es un abuso lo que hace con la gente, la gente no denuncia por miedo a perder el trabajo, yo lo invito a un careo al diputado y que en la cara me diga todas las mentiras que dice. Yo no quería que mi hija siga en esta situación, trabajando con el diputado, porque esto es una estafa”.
La situación ya tenía algún antecedente el año pasado, cuando Carina Ordoñez llevó esta situación hasta Tribunales y puso en conocimiento a las autoridades de la Legislatura. “Yo el año pasado le presenté una nota al presidente de la Legislatura por mi pase a planta administrativa, en la que yo le exponía mi situación, esta situación era insostenible. Esto viene desde hace mucho tiempo, yo verdaderamente no aguantaba más la presión”.
“Sin esta exposición mediática se podría haber arreglado adentro de la Legislatura, lo que pasa es que el diputado Miguel Morales sigue en la misma posición, él niega todo, entonces lo determinara la justicia”.
Otro relato
Cariña Ordoñez, quien fue la primera en animarse a denunciar esta irregularidad, contó cuál era la metodología que el legislador Miguel Morales tenía, “él me sacaba el 50 % del sueldo, el arreglo para tener un contrato de la Legislatura por medio de él, era aceptar cobrar eso, sino te ibas, en ese momento era el único ingreso que yo tenía para mi familia, en el 2001 ingreso a la Legislatura, desde ese momento empieza a poner los límites de cuánto iba a cobrar y todos los aumentos eran para él, si yo no aceptaba esas condiciones me quedaba sin nada, siempre existió la manipulación de que "si no te gusta hay otras personas que quieren entrar’, lamento mucho que haya personas todavía en la misma situación”, dijo Ordoñez
Sobre por qué se transparentó esta situación dijo “él la llevó a los medios, esto se podría haber arreglado desde adentro, él dice por qué se acuerdan ahora, yo siempre se lo reclamé, él lo habla al tema como burlándose, el diputado Miguel Morales siempre fue así, yo tengo la fuerza suficiente para decirle al diputado que esto es cierto, yo con Miguel Morales trabajé 20 años, tengo cómo probar lo que digo, estoy peleando por algo que me merezco, en algún momento he recibido llamados, no sólo él recibe amenazas, desde el año pasado a mí y a mi familia le pasa esto”.
“Ahora yo cobro mi sueldo completo como corresponde, cumplo con mi trabajo como siempre y cobro, nadie me obliga a nada, nadie me está subestimando, nadie me está persuadiendo ni insinuándome que me va a sacar un peso”.
La empleada legislativa que se encuentra en este cruce con el legislador se atrevió a desafiar a Morales confirmando su denuncia “si el diputado Miguel Morales tendría todo limpio como dice, yo no tendría que haber recurrido a la justicia, Cuando me pedía la plata la contaba en el momento, no tenia que faltar ni 10 pesos porque me los cobraba”.
Según Ordoñez, era insufrible la situación “el día que cobrábamos nos llamaba por teléfono, pedía lo que le correspondía y hubo casos que te pedía hasta el ticket del cajero, algunas veces con lo que nos sacaba del sueldo pagaba otras cosas y a otras personas, otras veces decía que era para la campaña política”.
“Cada vez que yo se lo planteaba me respondía agresivamente, si no me gusta que me vaya, el año pasado me pidió la renuncia porque estaba cansado que yo le reclame, voy a seguir hasta llegar a la verdad, a pesar de que muchas personas que están con él lo van a negar, pero voy a pelear por mi verdad de lo que digo tengo pruebas, yo estoy peleando por mi estabilidad laboral”.
Totalmente indignada
Para concluir Carina Ordoñez expresó su indignación “al diputado Miguel Morales lo califico como poco hombre, siempre fue arrogante, siempre quiso llevarse todo el mundo por delante, él está acostumbrado a maltratar a las mujeres, te subestima, te manipula y hace que uno tenga temor. Por este delito que está cometiendo Miguel Morales, la justicia se encargara”.

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