El trailer sanitario de la mujer recorre la provincia realizando estudios ginecológicos a las mujeres. En 2013 se detectaron 10 casos de cáncer de mama.
"Es muy buena la respuesta que tenemos por parte de las pacientes porque se trata de reivindicar a las mujeres ya que muchas veces postergan su salud porque tienen que atender a sus hijos, a su familia, olvidándose de ellas mismas", destacó la doctora del Tráiler, Ana Seyferth.
La unidad móvil, cuenta con un consultorio multifuncional equipado con mamógrafo, ecógrafo, colcoscopio, laboratorio para realización de papanicolau y electrocardiógrafo. Instalado en cualquier punto de la provincia y mediante un trabajo entre las gestiones locales y el Ministerio de la Salud se decide su recorrido y se insta a la prevención.
El año pasado, se detectaron 10 casos de cáncer de mamá y uno de útero. Seyferth, comentó que estas mujeres se encuentran actualmente bajo tratamiento médico y que evolucionan favorablemente.
La profesional resaltó que se trabaja coordinadamente con los diferentes servicios de la provincia y que si se detecta alguna patología en los centros de lectura que funcionan en el Programa Integral de Salud (PRIS), desde la unidad móvil se contacta a la paciente, se le solicita el turno y se la acompaña en todo el proceso hospitalario. "Hasta el último momento estamos con ellas", expresó.
A fin de año el trailer sanitario cumplirá su segunda vuelta por toda la provincia desde que fue inaugurado en el año 2008. Seyferth, informó que cada vuelta dura generalmente tres años, y que "con los equipos que se incorporaron, como el mamógrafo, se están venciendo barreras, tratando de llegar a lugares que todavía no cuentan con este recurso".
En este sentido destacó que uno de los logros fue conseguir que muchas mujeres se realicen el control anual. "Incluso - aclaró - se le ha dado la posibilidad a muchas tucumanas de hacerse los controles por primera vez, algunas accedieron a una mamografía recién a sus 50 o 60 años".
Este es el caso de Rosa Cajal o del de Josefa Campos. "Tuve la posibilidad de hacerme el estudio recién a mis 58 años. Uno siempre está ocupada con sus hijos, con el marido y se olvida de uno mismo" dijo Rosa Cajal. Luego, Josefa Campos, opinó: "aprendí a quererme gracias a que el móvil llegó a nuestro pueblo. Esto nos viene muy bien".
"Tratamos de ayudarlas a vencer el miedo porque intentamos ponernos en el lugar de ellas", indicó la doctora y agregó que "la mujer tiene que controlarse, valorarse, de eso se trata nuestro trabajo: de acercarnos a ellas y brindarles un servicio de la mejor manera posible".
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