Pasadas las 17.00 de ayer, gracias a la Municipalidad de Chimbas y de sus familiares, Estela del Valle Bustos, fue sepultada en el cementerio de Chimbas. El presunto homicida quedó alojado en la Central de Policía. Desde la Justicia señalaron que el autor del crimen ya había cumplido con su condena.
Vida complicada
Su crecimiento, como la de todos sus hermanos, 9 en total, estuvo signada por los duros golpes de la vida. Prácticamente se vagaron en la calle y de un lugar a otro por la misma pobreza y las necesidades. Muchos de su hermanos cambiaron su suerte de una u otra manera por sus trabajos. En cambio para Estela todo siguió siendo mucho más duro y complicado que antes. Los casi 15 años que vivió junto al hoy presunto su homicida, al que conoció en una cuadrilla de uvas, estuvieron cargados de violencia. En más de una oportunidad pudo haber muerto, pero el padrastro de Fretes, de apellido Godoy, se interpuso entre ella y él, recibiendo al menos tres balazos en su pierna. O cuando, Julia Isabel Carrizo, madre de Estela, estuvo cerca de perder la vida en el momento en que el sujeto la golpeó violentamente para defenderla. “Siempre le dijimos que lo dejara, que iba a terminar mal. Pero ella nos contaba que él le decía que iba a cambiar, que él la amaba. Pero la mató”, contó Mónica Bustos, una de las hermana de Estela.
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