Una mujer fue asesinada por su expareja en plena calle

Una mujer fue asesinada por su expareja en plena calle

Una joven de 23 años fue asesinada a puñaladas por su expareja en plena calle. El agresor la siguió y la agredió ferozmente, pese a que pesaba sobre él una orden de restricción que le había impuesto la Justicia hace una semana a raíz de las denuncias por violencia de género presentadas por la víctima. 

El femicidio se produjo en la localidad de Manzanares. La víctima, identificada como Belén Morán, fue interceptada por su agresor cuando caminaba desde la casa de su madre hasta la estación del ferrocarril San Martín. Según los testigos, el exmarido comenzó a golpearla, la tiró al suelo y le aplicó media docena de puñaladas en las manos, brazos y rostro. Pero la mortal habría sido en el cuello. Luego de cometer el crimen, el individuo se dio a la fuga a bordo de una bicicleta y hasta anoche continuaba prófugo, mientras la familia de Belén cuestionaba la falta de seguridad que la Justicia y la policía le dieron a la chica cuando pedía ayuda para tratar de evitar el trágico final que le esperaba. 

Según distintos testigos y familiares de la víctima, la pareja había iniciado la relación hace cuatro años, tenían una hija en común y ésta no era la primera vez que Belén había conseguido una restricción que le prohibía a Alberto Sebastián Moreno estar a menos de 500 metros de distancia.

Los médicos que llegaron en una ambulancia solo pudieron confirmar el fallecimiento de la joven, ya que ésta se encontraba sin vida. 

Violencia

Fuentes policiales afirmaron que el hecho ocurrido pasadas las 9.30, en la esquina de las calles Rodolfo De la Colina y Río Eufrates, a unos 300 metros de la estación ferroviaria. 

Belén vestía botas de cuero negra, pantalón de jean y un sweater lila. Había salido minutos antes de la casa de su madre ubicada a unos 600 metros. Iba a la fiscalía especializada en violencia de Género ubicada en Derqui a reiterar su pedido desesperado de protección.

Voceros judiciales indicaron que en esa fiscalía hay varias denuncias de la víctima hacia el ahora prófugo, pero también hay una constancia de que el 7 de julio Belén se presentó para intentar levantar las causas contra su pareja.

“Se le explicó que no se podían levantar las denuncias pero se dejó una constancia de que ella quería reiniciar la relación y volver a convivir con su pareja”, dijo una fuente con acceso al expediente.

Ahora, no se descarta que la chica haya hecho esa exposición amenazada, ya que el 20 de julio se presentó en la comisaría para volver a denunciar a Moreno y el 21 obtuvo la restricción perimetral.

Pero en su camino, la joven fue interceptada por su expareja que se desplazaba en una bicicleta gris. El sujeto, identificado por la policía como Alberto Sebastián Moreno, de 27 años, es conocido en la zona con el apodo de “Flay”. Tras sorprenderla, en pocos segundos habría comenzado una brutal golpiza contra la joven mujer, a la que arrastró varios metros y la tiró al piso con la continuidad de las agresiones, hasta que finalmente sacó un cuchillo y la atacó. 

Varias de esas puñaladas arrojadas por el agresor dieron de llenó en los brazos que Belén interponía para protegerse. Luego del ataque, tal vez por los gritos de una vecina que vio lo sucedido, el atacante finalizó la agresión y montando la bicicleta en la que llegó, se dio a la fuga escapando del lugar. 

“De lejos llegué a ver cuando la agarraba de los pelos y le golpeaba la cabeza contra el piso. En ese momento yo corrí y le grité ‘hijo de p’. Y el tipo salió disparado en bicicleta”, explicó a la prensa Celina, una vecina de Manzanares, amiga de la víctima y conocida del supuesto agresor.

De acuerdo a su relato, inmediatamente intentó auxiliarla para salvarle la vida, pero “murió a los pocos minutos”.

Los voceros indicaron que, además de Celina, hay varios testigos que presenciaron el crimen o la posterior fuga del asesino, y que todos lo identificaron como Moreno.

Prófugo

Luego arribó al lugar personal policial del Destacamento Manzanares –que entiende por jurisdicción, de la Jefatura Distrital, de la Departamental; de la DDI y de la Policía Científica, que realizó las pericias evaluativas del sangriento hecho.

Según los peritos, el cuerpo de la infortunada víctima tenía cinco o seis puñaladas, algunas en las manos y brazos, otras en su rostro, aunque para los especialistas -la herida mortal que terminó con la vida de la joven sería la que recibió en el sector derecho de su cuello. 

Desde ese mismo momento, varias comisiones policiales comenzaron una infructuosa búsqueda del homicida, rastrillando lugares de esa localidad, en donde éste se podría haber refugiado, como también se realizaron operativos por predios descampados y arbolados de la zona, en donde habría estado escondido el asesino. Hasta entrada la noche no habían logrado dar con el femicida. 

Intervino en la causa la Fiscalía de Violencia de Género de Pilar a cargo de Carolina Carballido. 

El dato

En la cartera de Morán, los investigadores rescataron un oficio judicial del Juzgado de Familia 1 de Pilar. Era una orden de prohibición de acercamiento emitida el 21 de julio, es decir, hace sólo ocho días, contra el ahora prófugo Moreno.

Escenario

El miedo cotidiano

Como en tantos otros casos anteriores ocurridos en Pilar y el resto del  país, la sensación que queda del crimen de Belén Morán es que pudo haberse evitado.

De acuerdo a testimonios, la joven había denunciado varias veces a su expareja en los últimos días, incluso en la flamante Comisaría de la Mujer, inaugurada el 1º de junio.

Por este motivo, Sebastián Moreno tenía una orden de restricción de 500 metros hacia la víctima de la que estaba notificado. Por eso, el malestar de familiares y allegados de Belén hacia la policía es generalizado.

A su vez, en más de una oportunidad, Moreno le había dicho que iba a matarla para luego quitarse la vida él.

Hace dos semanas, la joven decidió cortar la relación y se fue a vivir con su mamá, también en Manzanares. Desde ese momento, pasaba sus días con miedo a cruzarse con Sebastián.

“Si ella salía de su casa, tenía que avisar a la policía para que un efectivo de civil estuviera rondando por si aparecía él”, expresó una fuente a El Diario. Pero ayer algo falló.

Belén salió de su casa pasadas las 9.15, supuestamente con rumbo a la Fiscalía de Violencia de Género, en Derqui, pero a los pocos metros se encontró con Sebastián, sin nadie alrededor que pudiera ayudarla. Se desconoce si la víctima avisó que iba a salir y no acudió la policía (o no tuvo tiempo de llegar), o si no cumplió el protocolo.

Testimonio

Para la madre, “se podía haber evitado”

La madre de María Belén Morán (23), aseguró ayer que el martes a la noche el sindicado asesino de su hija le dijo que preparara “tres cajones” y afirmó que el crimen podría haberse evitado si la policía de Manzanares lo hubiera detenido por haber violado la restricción perimetral que el acusado tenía sobre la víctima.

“Tenemos hechas diez mil denuncias. Esto no puede quedar así. Se podía haber evitado ¿por qué la policía de Manzanares no hizo nada? No me ayudaron”, dijo esta tarde Marilen, madre de Morán.

La mujer explicó que hacía cuatro años que su hija había empezado la relación con el ahora prófugo Alberto Sebastián Moreno, y que Belén era “una sometida”, que él “la tenía dominada psicológicamente”, que “no la dejaba ni salir a la calle”, que no la dejaba tener celular y que sólo se calmaba cuando la chica se quedaba en la casa y no salía a la calle.

“Hace mucho tiempo que él la maltrataba en la casa, en la calle, en cualquier lado”, dijo la mujer, quien además contó que ésta era “la tercera vez que se lograba una restricción perimetral” pero que su exyerno, quien debía permanecer a 500 metros de distancia, “nunca las cumplió”. 

Marilen contó que hace dos semanas había logrado que su hija se fuera a vivir a su casa, pero que Moreno se instaló en una casa a 150 metros de la suya y así continuaron las amenazas.

“Ya la había corrido dos veces, ayer y antes de ayer”, señaló la mamá de la víctima y luego denunció que “la comisaría de Manzanares está al tanto”.

“Ayer fue tres veces a mi casa a amenazarme. El patrullero vino las tres veces pero no hizo nada. A la noche me dijo que prepare tres cajones”, dijo Marilen, quien luego explicó que de acuerdo a la amenaza de Moreno, uno era para su hija, otro para ella y el tercero para su hijo de 10 años, discapacitado.

“Decía que ella no iba a vivir si no estaba con él”, comentó la mujer, quien luego volvió a criticar a la comisaría de Manzanares y mencionó en particular el nombre de un policía que no hizo nada pese a las denuncias y que, según ella, “no puede seguir cobrando un sueldo porque no protege a nadie”.

La mamá de Belén contó también que el martes fue a la Comisaría de la Mujer de Pilar y denunció que allí no le tomaron la denuncia argumentando que ella no tenía “un parentesco” con el ahora prófugo.

“Me enojé tanto que fui a quejarme a la comisaría 1ª de Pilar”, mencionó la mujer, quien también relató que fue al Juzgado de familia a retirar una restricción perimetral para ella y también a la fiscalía donde quedó radicada otra denuncia contra Moreno “por desobediencia”. 

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