El Ejército informó que la mayoría de los rehenes fueron liberados. Esta madrugada, explosiones y otro tiroteo.
Anoche, varias agencias de noticias consignaron que dentro del centro comercial se registraron nuevas explosiones y un tiroteo que duró 15 minutos, pero no informaron sobre más víctimas fatales ni rehenes rescatados.
Durante todo el día de ayer se informó que los 10 ó 15 milicianos del grupo terrorista Al Shabaab mantenían secuestradas a 30 personas, pero a última hora de ayer, un comunicado del Ejército informaba que casi todos habían sido liberadosa. “La mayoría de los rehenes fueron rescatados y las fuerzas de seguridad tomaron control de la mayoría del edificio”, sostuvieron las fuerzas de defensa kenianas en Twitter, e indicaron que quedaban menos de diez rehenes dentro del centro comercial. Por la tarde se escucharon dos fuertes detonaciones, pero no se supo si habían sido provocadas por los somalíes o por el Ejército.
El punto de máxima tensión se provocó cuando la Policía les comunicó a los familiares que posiblemente el número de muertos en el interior fuera “muy superior”.
Después de más de 30 horas de tensión, el Gobierno aceptó la oferta de las fuerzas especiales israelíes y de Estados Unidos, con experiencia en tomas de rehenes. Pero al filtrarse la noticia, el Ministerio del Interior de Kenia anunció que la operación era dirigida por las fuerzas de seguridad del país. “Es una operación nacional”, insistió el ministro Joseph Ole Lenku. Según dijo luego, la presencia de extranjeros había sido pedida como asesoramiento.
Mientras en Nairobi la atención estaba enfocada en controlar la situación en el centro comercial, las declaraciones de rechazo al ataque comenzaron a reproducirse. Condolencias desde Europa y América, entre ellas de Argentina, Brasil y Chile, fueron recibidas por funcionarios de Relaciones Exteriores.
El presidente Uhuru Kenyatta afirmó que no se detendrá en su lucha contra el terrorismo, subió el tono de su discurso y confirmó su intención de “ castigar a los culpables rápida y dolorosamente ”.
En declaraciones a los periodistas, el presidente aseguró que los terroristas “no podrán salir indemnes tras sus actos despreciables y bestiales. Esto puede pasar en cualquier parte del mundo y muchas naciones lo han sufrido ya. Sigan ayudando y rezando”, pidió.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llamó ayer por teléfono a Kenyatta para reiterarle “el apoyo a los esfuerzos de Kenia para llevar a los autores del brutal ataque a la justicia”.
Entre las víctimas había varios extranjeros, entre ellos estadounidenses, franceses, un chino, un peruano y canadienses. Anoche la cancillería peruana confirmó la muerte de un médico especializado en enfermedades tropicales y funcionario jubilado de la Unicef, que estaba en el shopping junto a su hija. La chica resultó herida en una mano.
La milicia de Al Shabaab se adjudicó nuevamente ayer el ataque, esta vez mediante una filmación. “Ustedes masacraron a muchos inocentes, entre ellos mujeres y niños. Ya les advertimos de las consecuencias en 2011 cuando nos atacaron. Ustedes nunca hallarán paz mientras perpetúen las agresiones contra nuestro pueblo. Nairobi nunca hallará paz. La decisión es suya”, se escuchaba en una cinta subida a YouTube con las filmaciones de los disparos en el centro comercial. Allí repetían que el objetivo es hacer que Kenia sea “el lugar más inseguro del mundo”.

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