El Tribunal de Audiencia de Santa Rosa dará a conocer en el mediodía de este lunes una sentencia por otro accidente de tránsito. El acusado es Silvio José Ariel Altuna (33 años), quien llegó al banquillo por el vuelco en el que perdieron la vida David Sosa (17), Alexis Gómez (18) y Ezequiel Dardo Andrada (20), todos de Uriburu.
Hace diez días, en la única audiencia del juicio, Altuna pidió disculpas a las familias."Pido perdón; destruí cuatro familias", fueron sus únicas palabras.
El tribunal está integrado por los jueces Carlos Alberto Mattei, Carlos Besi y María Florencia Maza. El fiscal es Dalberto Torino; el defensor Pablo de Biasi; y los abogados querellantes Carina Ganuzza, Manuel Echenique, Juan Mecca y Matías Trabba.
Altuna fue acusado por el fiscal de homicidio culposo (es decir, no tuvo intención de matar), doblemente agravado por la pluralidad de víctimas y por la conducción imprudente y antirreglamentaria de un vehículo automotor. El fiscal pidió a los jueces que lo condenen 3 años y dos meses de prisión efectiva. "Demostró desprecio por su vida y la vida ajena", sostuvo. Dijo que iba alcoholizado –tenía 0,85 gramos de alcohol por litro de sangre- y viajaba a una velocidad antirreglamentaria.
Los querellantes fueron más duros y reclamaron 8 años de prisión: pidieron que sea condenado por el delito de homicidio simple con dolo eventual. De esta manera, para los representantes de las familias de las víctimas fatales tenía representación del daño que podía provocar al viajar alcoholizado y a alta velocidad.
El defensor no coincidió y solicitó la pena mínima por el delito de homicidio culposo, es decir, dos años de prisión en suspenso. "Este accidente nunca fue representado por mi defendido; estamos ante un hecho que calificaría como homicidio culposo, pero una culpa inconsciente y sin representación de mi defendido", dijo.
El siniestro vial ocurrió a las 6.10 del sábado 23 de junio de 2013. Silvio Altuna había viajado desde Uriburu a Santa Rosa en compañía de tres jóvenes futbolistas del Club Deportivo Uriburu.
Luego de salir de un boliche bailable emprendieron el regreso por la ruta nacional 5. Al pasar la curva de Vialidad -en el kilómetro 599, frente a la estancia La Andría- el conductor perdió el control del Astra y bajó a la banquina sur, se fue hacia el centro de la cinta asfáltica, volanteó violentamente, derrapó, dio una serie de trompos, volcó y terminó chocando contra un pino. La violencia del impacto fue tal que el rodado colisionó contra otro árbol y terminó dado vuelta.
Sosa falleció en el acto y Andrada dos horas después (ambos iban en el asiento trasero). En tanto, Gómez fue internado de urgencia en el hospital Lucio Molas, pero murió a los doce días.
Altuna, en medio del vuelco, salió despedido por el parabrisas y salvó su vida. Los primeros rescatistas en llegar al lugar lo vieron parado, con los brazos cruzados y en estado de shock. Fue derivado al hospital y quedó en una habitación de clínica quirúrgica con un traumatismo de cráneo leve.
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