Varios testigos aseguraron que la toma de agua en la que quedó atascado el chico fallecido no contaba con el enrejado exigido por ley.
Junto a Carelli está acusado el guardavida Luis Rubén Argüello quien negó ser el director técnico del complejo, situación que fue confirmada por una empleada del predio ubicado en 26 entre 62 y 63.
En la tarde del 30 de septiembre de 2011, el menor de 12 años de edad, murió ahogado en el natatorio. Estaba en horario de pileta libre y su brazo derecho quedó atascado en una toma de agua que, según los investigadores, no contaba con las medidas de seguridad adecuadas, arista del expediente que fue confirmado por testigos en la audiencia de este martes 25 de febrero. También recordaron que pudieron destrabar el brazo del menor atorado en la toma de agua, luego de que el acusado Argüello apagó las bombas de succión.
Cabe recordar que en la primera audiencia del juicio declaró Hugo Alberto Puchuri, presidente de la Cámara de Natatorios de La Plata. En su relato ante el juez Correccional Diego Tatarsky aseguró que las rejillas de seguridad deben ser “convexas” y en el natatorio trágico no había enrejado alguno, según se ve en las fotos de la carpeta de pericias a las que accedió Diagonales.
La ordenanza 9885/05 que regula las actividades de los natatorios en La Plata establece, en el artículo 28, que las rejillas “deberán asegurarse de tal manera que no.
La acusación, cuya carátula es "homicidio culposo", está en cabeza de la fiscal Claudia Cendoya, mientras que los abogados Humberto Pastor y Germán Oviedo representan a la familia del chico ahogado. Por su parte los letrados Claudio Gigli y Héctor Granillo Fernández sostienen la defensa de Argüello y Carelli respectivamente.
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