Una muerte enturbia más el clima en Jerusalén

Una muerte enturbia más el clima en Jerusalén

En una semana llena de tensiones, un militante islamista atropelló ayer a un policía israelí y lo mató

En medio de rumores de unnuevo levantamiento palestino, un militante islámico atropelló y mató ayer con una camioneta a un policía israelí en el centro de Jerusalén, mientras grupos de manifestantes árabes enfrentaron a pedradas a las fuerzas de seguridad israelíes que ocupan la explanada de las mezquitas, el tercer lugar más santo del islam.

Los choques aumentan la tensión en la Ciudad Santa y desataron también una crisis diplomática con Jordania, que llamó a consultas a su embajador en Israel.

La organización radical Hamas reivindicó el ataque en el centro de la ciudad "como respuesta natural a los crímenes del ocupante", y calificó de "mártir" al militante Ibrahim al-Akari, de Jerusalén Oriental.

Según el relato de la policía y testigos, el conductor embistió su camioneta blanca contra tres policías de frontera que cruzaban una calle que se extiende por un vecindario palestino y una zona judía ultraortodoxa, y luego se lanzó contra un grupo de personas que estaban en la parada del ferrocarril.

Luego de estrellarse en una intersección cercana, el hombre salió de la camioneta y comenzó a golpear a los transeúntes con un tubo de metal. "Un policía de frontera, tomando la iniciativa, levantó su arma y eliminó al terrorista", dijo el alcalde de Jerusalén, Nir Barkat, a periodistas en el lugar.

Funcionarios médicos dijeron que uno de los policías atropellados murió más tarde en el hospital y que cerca de una decena de personas resultaron heridas.

La tensión viene en aumento en Jerusalén por el acceso a la explanada de las mezquitas, que alberga la mezquita de Al-Aqsa y el Templo de la Roca.

Aparentemente, los choques de ayer se debieron al llamamiento de unos extremistas judíos a visitar en masa la explanada. Su objetivo era manifestar su apoyo a Yehuda Glick, un militante del derecho de los judíos a rezar en ese lugar santo víctima de un intento de asesinato el 29 de octubre pasado.

Al abrirse la puerta por la que acceden los visitantes no musulmanes, decenas de palestinos con el rostro cubierto lanzaron piedras y petardos a los agentes israelíes que se encontraban allí, según la versión de la policía.

La novedad en esta ocasión, según reconoció la vocera de la policía Luba Samri, es que al subir los agentes a la explanada llegaron a penetrar algunos metros en la mezquita de Al-Aqsa, para quitar las piedras que bloqueaban las puertas y poder cerrarlas.

Ésta es la primera vez que los policías israelíes se adentran tanto en la mezquita y se acercan al minbar, la cátedra del imán, según Adnan al Huseini, gobernador de Jerusalén Oriental. Ante este hecho insólito, Jordania, que conserva la gestión de la explanada, llamó ayer a consultas a su embajador en Israel.

El jueves pasado, las autoridades israelíes tomaron la inédita decisión de cerrar la explanada de las mezquitas, después de que la policía matara al palestino que presuntamente disparó contra Glick, una conocida figura de la ultraderecha sionista.

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