Su armado consumió meses de investigación y debate, su inminente salida a la vida pública fue anunciada con estridencias, pero finalmente quedaron en suspenso y su texto jamás pudo plasmarse en el llano: desde años –o décadas- algunas de las ordenanzas más mentadas en su momento jamás se reglamentaron.
La madre
A mediados del año pasado se anunció que por fin se pondría manos a la obra en actualizar la Ordenanza 44/82, nada menos que el código de contravenciones de Pilar, promulgado hace ya 31 años.
Para tal objetivo, se formó una comisión integrada por los veinte concejales –presididos por el opositor Diego Ranieli-, más el juez de Faltas, Sebastián Zamarripa; el defensor del Pueblo, Orlando Bargaglio; la directora de Tránsito, Adriana Castro; y el director de Inspecciones, Roberto Airoldi.
En su momento se afirmó que, entre los aspectos más salientes estaba el de la responsabilidad de los padres o tutores ante las faltas cometidas por los menores, algo que en Pilar está estipulado por otra ordenanza, aunque nunca se aplicó (ver más adelante).
Pero, ante un comienzo promisorio, la tarea está prácticamente estancada: si bien se comprende que tamaño trabajo llevaría varios meses de tiempo, la ronda de entrevistas a diferentes actores sociales para extraer conclusiones de valor se ha detenido por el momento, y la 44/82 aún no fue aggiornada.
Padres salvados
En agosto de 2010, luego de varios meses de debate, el Concejo Deliberante redactó la ordenanza que multaba a los padres de aquellos menores de edad que bebieran alcohol en lugares públicos o bien fueran identificados provocando desmanes.
La nueva ordenanza establecía que, en caso de que los infractores fueran menores de edad, “la fuerza pública que colabore en la verificación de los hechos quedará facultada para trasladarlo compulsivamente a su domicilio”. Pero eso no fuera posible, podrá permanecer demorado hasta un máximo de 6 horas a la espera de un mayor responsable”.
Así, iba a ser su padre o tutor el que recibiera las sanciones, con multas equivalentes a un mínimo de tres sueldos municipales y un máximo de ocho. Además, dicha sanción podía ser canjeada a criterio del juez de faltas por hasta 20 horas de trabajos comunitarios.
Los contenidos de la norma iban a incluirse en la ordenanza contravencional 44/82, que también espera por su renovación.
Patovicas
En 2009 se aprobó una ordenanza para adherir a la Ley Nacional Nº 26370, que establece requisitos para el personal de admisión en locales nocturnos: es decir, la labor de los siempre polémicos patovicas. Eso sí: como otras normas, en Pilar nunca se reglamentó.
Dicha ley insta a los boliches, pubs o lugares donde se realicen espectáculos públicos que todo su personal (tanto de control como de administración) sea mayor de 18 años, cuente con certificado de aptitud psicofísica y trabaje en relación de dependencia con el lugar que lo contrata. Además, crea un registro de personal de admisión en el que para poder estar habilitados tienen que cumplir con capacitaciones en distintos grados.
Cable a tierra
El cableado de Pilar debería ser subterráneo desde hace más de una década, sin haberse reglamentado la Ordenanza 49/01, concebida desde los tiempos en la intendencia de Sergio Bivort.
Su texto expresa: “Resulta necesario preservar y valorizar la imagen de nuestras ciudades, por razones de estética urbana y de seguridad pública, y que en este sentido se está abriendo una brecha muy grande entre las urbanizaciones privadas y nuestras ciudades”.
La ordenanza se refiere a “sistemas de comunicación, telefonía, televisión por cable, iluminación, energía eléctrica, circuito cerrado de televisión, radiodifusión, antenas comunitarias de comunicación o televisión, y cualquier otro servicio que requiera de la ocupación del suelo, subsuelo y espacio aéreo para su tendido”.
A su vez, señala que “las autorizaciones que se emitan posteriormente a la sanción de la presente ordenanza especificadas en el artículo primero sólo será autorizada para el tendido en forma subterránea”. Pero esto nunca se cumplió.
12
Años hace que espera ser reglamentada la Ordenanza 49/01, que regula el cableado subterráneo.
Reforma de la 44/82
“No se trabaja con la misma intensidad”
Integrante de la comisión encargada de reformar la Ordenanza 44/82, el concejal Fabio Gómez reconoció que “no se está trabajando con la misma intensidad del primer momento”. El edil recordó que “hubo reuniones para tratar temas particulares, como la nocturnidad, o bien los animales sueltos”.
Gómez indicó que el objetivo “es no hacer política, porque se pierde la calidad de lo que se quiere hacer, por eso se esperará a que pasen las elecciones y que no haya especulaciones y salga lo mejor posible”.
Consultado acerca de si ya habrá que resignarse a esperar al año próximo para ver a la ordenanza reformada, el concejal oficialista conservó el optimismo: “Creo que se puede sacar entre las elecciones y fin de año, para que entre en vigencia en 2014”.

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