El entrenador sabalero se mostró feliz por la importante victoria, lograda a través de dos jugadas de laboratorio definidas por Gigliotti
Alberto Sánchez - Enviado especial a Rosario
asanchez@ellitoral.com
“Estos muchachos han trabajado durísimo durante los 15 días previos al partido con Tigre, metiendo muchos días de doble turno, y por eso no tengo más que palabras de agradecimiento para todos ellos. de a poquito van demostrando la jerarquía que tiene el equipo, porque hay futbolistas de nivel internacional”, comenzó diciendo Pablo Morant luego del 2-1 sobre Newell’s.
“Había que ordenarse bien en posiciones defensivas, porque ellos atacan con mucha gente, y creo que lo logramos. Pienso que a partir de ahí empezamos a construir el triunfo, porque sabemos que de mitad de cancha para arriba somos difíciles de contener”, analizó el entrenador rojinegro.
Enfrentar a un elenco como Newell’s en su casa era una empresa muy complicada, pero el “Flaco” Morant sabía lo que tenía que hacer Colón: “La prioridad que teníamos era la de ser más sólidos defensivamente, y creo que se logró, aunque posiblemente hubiésemos tenido que defender un poco más arriba, pero por la actualidad de los dos equipos, es lógico que por ahí te metas un poco más atrás de lo recomendable. Se sabe que Newell’s está atravesando por su mejor momento y nosotros recién nos estamos recuperando”.
“La idea estaba y pudimos concretarla. Teníamos que tener paciencia, por eso hablé con Curuchet y Gigliotti, para que se tranquilicen, porque sabía que de mitad de cancha para arriba siempre generamos algo. En ese aspecto: creo que el mérito del equipo fue el de ser inteligente y el de no perder la paciencia, porque muchas veces los jugadores no se conforman con ser ordenados, pero este triunfo se dio gracias a que cada uno puso lo que se necesita”, agregó el DT sabalero.
Con respecto al triunfo logrado la fecha anterior, en el Brigadier López frente a Tigre, señaló: “Estoy tranquilo porque vi un equipo que entregó todo pero con orden, que fue lo que nos faltó en el partido con Tigre, cuando a los 30 minutos del segundo tiempo parecía que no teníamos piernas, pero se trataba de falta de orden. Hoy (por ayer) Luque y Graciani jugaron muy bien, a pesar de que quizás no hayan sido vistosos para la gente, pero cargaron con el peso del partido, con un gran desgaste durante casi los 90 minutos. Y cuando entró Moreno mejoramos muchísimo en la tenencia de la pelota, pudimos pasar más la pelota en la mitad de la cancha, pero indudablemente que con un equipo que había sumado dos puntos en las primeras seis fechas, y que en 24 había ganado tres partidos, magia no se puede hacer. No es que la mejoría venga del banco, este mérito le pertenece exclusivamente a los jugadores”.
A propósito de los méritos de los jugadores, el diálogo entre Morant y los periodistas transcurría normalmente en la zona de vestuarios visitante, pero el técnico colonista esperaba una pregunta fundamental, por eso no aguantó y entre risas expresó: “Veo que nadie me pregunta por las jugadas de pelota parada”. Tras la lógica carcajada, aclaró: “No, en serio, salieron bien las jugadas. Yo siempre digo que uno puede pensar todo, pero los que ejecutan las jugadas son los jugadores, la perfección está en el jugador que la ejecuta, nada más que eso, aunque algunos puntitos quería sumarme”, añadió el “Flaco” sonriendo.
Otra consulta importante para el entrenador tenía que ver con el feliz presente al frente del plantel sabalero, a lo que Morant contestó: “Yo hoy me considero un entrenador interino de Colón.
Me voy a considerar un técnico de Primera División el día que pueda armar un plantel junto a la dirigencia, hacer una pretemporada, y no trabajar a los ponchazos como ahora, por eso todavía soy un técnico interino, más de inferiores que otra cosa. También es cierto que estamos trabajando bien, no sólo yo, sino gracias a un grupo de gente capaz como Marcelo Goux, Ariel Segalla, el profe Pablo Virgilio y muchas personas más. Pienso que para ser entrenador de un equipo hay que empezar trabajando por los fundamentos técnicos, los conceptos individuales y colectivos, las pelotas paradas, el estilo de juego. Es lo que uno puede y debe trabajar durante una pretemporada, lo que uno desea, más allá de que a estos jugadores cualquiera quisiera tenerlos”.
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