Moyano, un peso pesado que mira la GobernaciónEl secretario general de la CGT y líder de Camioneros se prepara para lanzarse como candidato. Cuál es su poder real, quiénes son sus aliados y cómo es el juego con Néstor Kirchner. Un lanzamiento que también busca la permanencia en la elite de la dirigencia
Fue en la presentación de la Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista, un cuadro que pretende ser una voz fuerte en la mesa de las negociaciones donde se diriman candidaturas.
Moyano dijo más de una vez que le gustaría ver a un Lula Argentino, en referencia al presidente brasileño proveniente del movimiento obrero. Sueña con ser ese Lula, y a los íntimos ha develado su ambición de ocupar el sillón de Rivadavia. Quizá consciente de la dificultad extrema para llegar a esa meta, juega fichas a un paso intermedio: la gobernación de Buenos Aires.
"Falta mucho, no es tiempo de candidaturas", argumentó alguien de su entorno, ha-ciendo caso a la orden de no hacer bandera con el asunto. "El Negro está decidido, va a jugar ahí, va por la sucesión de Scioli", dijo después un dirigente influyente de la Cen-tral. El intento valdrá la pena, aun sin concretarse, si se traduce en otro cargo importante, y en la fundamental continuidad como líder sindical e integrante de la mesa chica del PJ.
"Podrá querer ser Lula, pero su método es el de Jimmy Hoffa", reflexiona un periodista avezado en temas sindicales, rememorando al mítico ex presidente del sindicato norteamericano de los camioneros, por quien don Hugo siente gran admiración.
Hoffa llegó a tener en sus manos la unión sindical más importante de Estados Unidos, capaz de influir en cualquier área de la economía y de parar al país en menos que canta un gallo. Los presidentes John Kennedy y Lyndon Johnson lo padecieron.
Con la acaparación de afiliaciones (sobre todo en la obra social de los camioneros, que llega a unos dos millones), y la alianza con otros secretarios generales de gremios fuertes, el Negro -como lo llaman- supo aglutinar un poder real. Los acuerdos lo mantienen en el liderazgo de la CGT. Las reivindicaciones para los trabajadores del transporte, en muchos casos favorecidas por los subsidios del Estado, lo hacen un "intocable" para sus representados. Además, su hijo Pablo maneja Camioneros; otro hijo, Fa-cundo, es titular del sindicato de los peajes (SUTPA).
Es de suma importancia el control ejercido sobre la recolección de basura en el Gran Buenos Aires. "El te puede bloquear el Conurbano en dos horas", dice un intendente de la zona. En menor medida, las demostraciones se han hecho en cadenas de supermercados de firmas internacionales, y has-ta lo sufrieron los poderosos diarios Clarín y La Nación.
Salvando las distancias, algo de Hoffa tiene este Moyano: un par de llamados por teléfono podrían poner en aprietos a más de un caudillo, complicar la gestión de un gobernador o acarrearle dolores de cabeza a un presidente.
¿Puede, entonces, presionar a los intendentes para que apoyen una candidatura suya? Hay quienes creen que sí. Sin embargo, en el plano de la política no siempre la suma de dos más dos da cuatro. Entre los jefes comunales hay amistades consumadas, pueden existir aliados forzados y, en otros casos, jamás jugarían por su candidatura.
La insoslayable importancia del movimiento sindical para el peronismo no siempre se ha traducido en generosos pagos en las listas y, menos, a cargos ejecutivos.
Hugo Moyano es influyente, pero a la vez impopular fuera del gremio de camioneros (con el voto de 200.000 afiliados no se gana una elección), y de cierto espacio de la clase trabajadora. Eso le dificulta enormemente la posibilidad de ser el uno. No obstante, entrar en la discusión de las candidaturas puede desembocar en un destacado segundo lugar.
¿Alguien aceptará a un pope del gremialismo como compañero de fórmula? El antecedente del metalúrgico Victorio Calabró, vicegobernador de Oscar Bidegain, a quien terminó reemplazando, aún pesa en la historia del peronismo.
Convencidos
Moyano tiene una base política en su agrupación Pueblo Peronista, con la cual ha logrado colocar congresales del PJ en la mayoría de los distritos y concejales en varias comunas. Y ocupa una de las vicepresidencias del PJ nacional, debajo de Néstor Kirchner. Además es vicepresidente primero del Consejo del PJ bonaerense.
El combo lo ubica como uno de los pesos pesados de la dirigencia nacional. Mas su sustento principal fue, es y será, el sindicalismo. Desde la representación laboral cimentan la chance, y hasta lo envalentonan en la aventura electoralista.
"Nosotros, desde hace tiempo, decimos que el movimiento obrero debe ser la cabeza del Movimiento Nacional Justicialista, y estamos de acuerdo que Hugo encabece una lista", sugiere un incondicional.
Desde Camioneros, una fuente dice: "Creo que siempre se contempló la posibilidad de acompañar y nunca nadie se puso en la cabeza esto de ser el uno en la lista. Hoy por ahí está la idea de dejar de ser la columna vertebral para ser la cabeza. ¿Con toda la gente que representa Moyano y la gente que tiene, por qué no se debiera presentar?
Eso sí, no creen que la fórmula deba ser con alguien como Luis D’Elía, quien se autopostula pero representa un sector social afín. "La formula debe contemplar a esa porción de gente que no está en el movimiento obrero y representa a otros intereses", analiza el interlocutor.
Julio Castro, a cargo de la seccional La Plata de la CGT José Ignacio Rucci, agrega: "Su candidatura se puede compatibilizar con el kicrhnerismo, y si no, que se defina en una interna, que es lo más sano para cualquier partido político". Miguel Forte, de la delegación platense de camioneros, asegura que "no tengo la precisa de si Hugo finalmente se va a presentar o no, pero creo que una gran porción de los políticos lo apoyaría, tiene la misma posibilidad de cualquiera; algunos apoyarán y otros jugarán la suya".
El juego con Kirchner
Hugo Moyano y Néstor Kirchner se necesitan mutuamente. La alianza con el ex presidente ha sido el principal sostén del gremialista para mantenerse al frente de la CGT, y una clave para llevar mejoría a los trabajadores del sector de cargas y transporte. Al santacruceño le ha servido, como a todos los presidentes y líderes, para contar con una fuerza de choque inestimable que, sumada a los movimientos piqueteros, hace casi imposible perder el control de la calle. Logística, movilización y dinero. Histórico aporte gremial a la política.
"Hugo es una pieza de Kirchner, es un instrumento para Kirchner o para el candidato de Kirchner en la Provincia", aseveran en Casa Rosada. Dicen que el ex presidente le da vía libre para que juegue. Alguien recuerda que "casi siempre es uno de los oradores en los actos políticos de Néstor; lo fue en el Chaco, donde solamente hablaron tres", en la reasunción del pingüino como presidente del PJ.
¿Hasta dónde la candidatura del sindicalista conviene al ex presidente? "El riesgo de un capricho irrenunciable de Moyano siempre va a chocar con la realidad de las urnas", especulan en el oficialismo. En cambio, así los muchachos están entretenidos, y siempre es mejor tenerlos ilusionados adentro del espacio. Además, el florecimiento de candidatos puede ayudar en la interna. En la dispersión, el kirchnerismo puede verse beneficiado, y no siempre quienes se presentan en contra son verdaderamente enemigos.
Además, podrían abrirse nuevos espacios. A don Hugo, por ejemplo, no le caería para nada antipático ser pagado con la comandancia del PJ bonaerense si Alberto Balestrini no renueva o se queda solamente con otro cargo electivo.
Tampoco nadie es tan iluso como para creer que el camionero se suicidará si ve que el proyecto K naufraga. De hecho, su armado político también está relacionado con el escenario actual. En las prioridades de Moyano está mantenerse como espada sindical y con el poder necesario para ser consulta obligada a la hora de los bifes. Y si eso significa saltar el charco, se saltará.
En la porción gremial que no es afín sostienen que es imposible un desprendimiento del camionero de las filas K. "Si Kirchner se cae, Moyano se cae, está muy pegado y es imposible que pueda mostrarse independiente", aseveran quienes creen ver en la candidatura a Gobernador "un instrumento para mantener la mística, el discurso y estar en la conversación final".
Pocos abordan el tema la dureza de Luis Barrionuevo. "Algunos vivos le van a hacer gastar la fortuna que le dio el Gobierno con años de subsidios para una locura que no tiene asidero", disparó el gastronómico en una reunión de sindicalistas díscolos.
Hugo Moyano hace caso omiso a las malas profesías y prepara un gran acto lanzamiento en la cancha de River para el 8 de octubre, escudado en el aniversario del nacimiento de Juan Perón. Se ilusiona con hacer el camino de Lula, y ve en Hoffa un espejo que lo lleva a sumar poder real. Por ahora, las encuestas de imagen son lo de menos.







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