Moyano paraliza el transporte el lunes y pone en juego la alianza con el Gobierno

Crece la tensión entre Cristina y los gremios. Los sindicatos de transporte de pasajeros adherirán al paro. El detonante fue una investigación a Moyano por lavado de dinero

La paciencia de Hugo Moyano finalmente dijo basta. El exhorto que envió la justicia suiza a la Argentina pidiendo conocer investigaciones y pruebas de lavado de dinero en su contra terminó fortaleciendo las sospechas del camionero sobre la existencia de una ofensiva política orquestada por algún sector del Gobierno contra su figura y, fiel a su estilo, el líder sindical reaccionó con los tapones de punta: anunció para el lunes un paro nacional del sindicato de Camioneros con movilización a la Plaza de Mayo, al que hoy se sumarán el resto de los gremios del transporte y podría derivar en la declaración de una huelga nacional por parte de la CGT, la primera en los siete años de gestión kirchnerista.

El contraataque moyanista, que también incluyó la advertencia de bloqueos a los medios periodísticos, constituyó en los hechos un mensaje directo a la presidenta Cristina Fernández, que profundiza la tensión instalada en los últimos meses en la relación entre el Gobierno y la CGT y amenaza poner al borde de la ruptura la sociedad política que ambos construyeron desde 2003.

Ese objetivo político detrás de la embestida moyanista fue admitido anoche por hombres de su entorno, que calificaron el estado actual de su relación con el Gobierno como “un diálogo de sordos”.

“No nos atienden, no nos dan respuestas, por eso también vamos a ir a reclamar a la Plaza de Mayo”, advirtió un referente moyanista, a la vez que se mostró pesimista sobre la posibilidad de una inminente convocatoria de la Casa Rosada a la cúpula cegetista para intentar descomprimir la situación.

La furiosa reacción de Moyano tuvo lugar luego que se conoció que el Ministerio Público Fiscal de Suiza había enviado a la Justicia argentina un exhorto para que le informe sobre las causas abiertas contra el líder de la CGT, su hijo Pablo y el resto de sus familiares, en el marco de una investigación que lleva adelante por lavado de dinero. El pedido, realizado por un expediente abierto en ese país por una cuenta bancaria a nombre de la empresa de recolección de residuos Covelia (que en algunos sectores vinculan con Moyano), fue primero recibido por la Cancillería argentina, que lo derivó a la Justicia y por sorteo recayó en el juzgado de Norberto Oyarbide, el mismo juez que tiene al camionero bajo sospecha en la causa por la denominada mafia de los medicamentos.

Apenas horas después de conocerse el exhorto suizo, el gremio de Camioneros convocó sorpresivamente a una conferencia de prensa en la que denunció la existencia de una “maniobra política” contra Moyano y anunció un paro nacional del sector para el próximo lunes, con movilización a Plaza de Mayo, que afectará la recolección de residuos, el transporte de caudales, alimentos y combustibles, entre otras actividades. En medio de cantos contra periodistas y medios, los camioneros realizaron un extenso raconto de los supuestos ataques contra su jefe gremial y hasta plantearon dudas sobre el futuro de la relación de la conducción gremial con el Ejecutivo. “Por ahora (la relación) es buena, pero nada descartamos”, indicó el dirigente Hugo Pistone, y dijo que el paro “no tiene reversión” por más que el Gobierno intervenga.

A la par, el titular del sindicato de peones de taxis, Omar Viviani, anticipó que hoy se reunirá la Confederación de Gremios del Transporte (CATT) para adherir al paro y horas después deliberará el consejo directivo de la CGT para analizar si se suma a la medida. “La decisión unánime es defender a nuestro secretario general”, enfatizó Viviani.

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