“Es dura la Presidenta”, afirmó el jefe de la CGT. Advirtió que no aceptará techo a las paritarias y alertó sobre el impacto de la crisis.
Además, a contramano de lo que afirma la Presidenta, Moyano alertó que, por la crisis en Europa y Estados Unidos, “el país no va a ser el mismo”. “Se vienen momentos más complicados de los que hemos tenido. Estos avances en materia salarial van a hacerse más difíciles de compartir con los empresarios”, pronosticó. Y advirtió: “No se cederá lo logrado. No retrocederemos un centímetro de lo avanzado”.
Gran parte de las preguntas que respondió el jefe cegestista fue sobre su relación con la mandataria nacional, sobre la que se expresó pendularmente. “No es fácil. Es dura la Presidenta”, señaló Moyano, e insistió con que “es más sencilla” la relación con un hombre. “En mi casa recibo órdenes de una mujer, y no la votó nadie”, ironizó. Moyano se presentó en la UES21 con su hijo Facundo (candidato a diputado nacional del FPV) y el diputado nacional Omar Plaini, titular del gremio de Canillitas, además de decenas de custodios. Tras destacar que “la Presidenta representa a todos y yo represento a los trabajadores”, usó una frase de Juan Perón (de las varias que mencionó en la hora y media larga que habló) para advertir: “Gobernar no es mandar, porque mandar es obligar. Gobernar es persuadir. Y a nadie le gusta que lo obliguen”.
Moyano contestó con buen humor más de veinte preguntas de toda índole que los estudiantes y profesores de la UES21 acercaron por escrito, o vía Internet. No aceptó preguntas orales de los presentes. Tampoco habló con la prensa que lo esperó en la sede universitaria, donde actuó como presentador el rector Juan Carlos Rabbat, y como moderador, el periodista Guillermo Marconi. Entre el público, se vieron algunos gremialistas como el titular de la Uepc, Juan Monserrat, el lucifuercista Gabriel Suárez y la plana mayor de Camioneros Córdoba.
En su vaivén respecto al kirchnerismo post Néstor Kirchner, el camionero afirmó que la relación con el Gobierno “no se rompió” ante la negativa del Frente para la Victoria de incluir en la listas de diputados nacionales más referentes del movimiento obrero. Acto seguido, recordó la gigantesca movilización de medio millón de personas que logró la central sindical en el acto del 1 de mayo pasado, y subrayó que no cualquiera tiene esa convocatoria. Por su parte, Plaini reclamó que se elimine “el impuesto al trabajo”, es decir, el tributo a Ganancias, y se implemente otra forma de recaudación “con los que más tienen”.
En tren de diferenciarse de Cristina, y en tono de candidato presidencial, el titular de la central obrera consideró que “el trabajo dignifica a la persona”, en oposición a los planes sociales, y aseguró que “la primera dignidad de una familia es una vivienda digna”.
Otros puntos sobre los que habló fueron los siguientes:
• Cuando la preguntaron sobre si dejará la conducción de la central obrera el año próximo, afirmó que “si digo que me voy, ya me fui, Vamos a esperar el momento”. Y luego agregó: “No sé quién puede venir (a la CGT)”.
• Juró por Dios que no tiene nada que ver con la causa sobre reparto de medicamentos truchos que pesa sobre la obra social de Camioneros. “Hay sesenta obras sociales en iguales condiciones. Acerca de la investigación por supuesto lavado de dinero, el sindicalista calificó de “payasada” el exhorto de la Justicia suiza y remarcó que “la Justicia desestimó la denuncia”.
• Sobre la participación de ex Montoneros en el Gobierno nacional: “A nadie le consta que hay hombres que hayan participado. Aquel momento era otro país, era otro mundo”. “Nuestra visión es mirar el futuro y eliminar diferencias”.





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