Moyanistas y juecistas replicaron con otra CGT

La proclamada unidad de la CGT cordobesa duró menos de un mes.La proclamada unidad de la CGT cordobesa duró menos de un mes.
Las diferencias políticas y la disputa por espacios de poder gremial se impusieron y el movimiento sindical local continúa con su histórica división, que parece nunca poder superar. A menos de un mes del congreso que aprobó la reunificación de la delegación Regional Córdoba de la Confederación General del Trabajo (CGT), gremios moyanistas y juecistas contragolpearon y formalizaron ayer la anunciada creación de la denominada “CGT Nacional y Popular Rodríguez Peña”.

La nueva central obrera hizo lo mismo que le criticó a la CGT que encabezan los delasotistas Omar Dragún y José Pihen: constituir una agrupación en medio de la campaña electoral, con todos los condicionamientos políticos que supone. Aunque ambas CGT se proclaman defensoras del modelo kirchnerista, la nueva central emerge como representativa del jefe de la CGT nacional, el camionero Hugo Moyano.

Alberga, además, a importantes gremios que juegan con el juecismo: el Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (Suoem), que conduce Rubén Daniele, y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que preside Augusto Varas. Los dos dirigentes apuestan a Luis Juez. También está el Sindicato de Luz Fuerza, que preside el kirchnerista Juan Leyría, quien, aunque asegura ser prescindente a nivel provincial, está más cerca del juecismo, comentan en el ruedo sindical.

El lanzamiento de la nueva CGT se realizó en la sede del Sindicato Único de Recolectores de Residuos y Barrido de Córdoba (Surrbac). Y el escenario elegido no fue casual. El titular del Surrbac, Mauricio Saillen, es el número puesto para presidir la nueva CGT, pese a su poca trayectoria gremial. La relación de Moyano con el Surrbac por Crese así lo impone. La idea es conformar una segunda línea de conducción colegiada que integrarán los caciques de los gremios fuertes: los juecistas Daniele y Varas, y Leyría.

La hiperkirchnerista Carmen Nebreda, diputada nacional y titular del Frente para la Victoria en Córdoba, quedó en la CGT conducida por el delasotismo y ratificó su permanencia en esa central. Allí consiguieron las candidaturas a legisladores por Unión por Córdoba Pihen y el canillita Adrián Brito. Nebreda se sumó a esa CGT antes de que naufragara el acuerdo entre el kirchnerismo y el delasotismo.

Casi todos los gremios se proclaman ahora defensores del “modelo nacional”, pero es innegable que la CGT unificada es más delasotista que kirchnerista. Y que la nueva CGT es moyanista y juecista.

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