San Juan.-Trabajan en conseguir la denominación en origen de 9 productos que se hacen con moscatel. Es una revalorización que se hace a este varietal que cuenta con todas las condiciones para ser un privilegiado si se trabaja en la consecución de valor agregado.
Los memoriosos cuentan que puede ser una de las vides más viejas sobre la tierra. A nuestra América vino gracias a los ibéricos que desembarcaban con su bagaje de cosas, la historia de la patria abandona y el nuevo rumbo donde buscar el camino. Pero sin dudas el que siempre estuvo presente fue el vino, amigo en tierras extrañas, compañero para matar la añoranza y un ladero perfecto para la compañía en la mesa o en la parada de un bar en algún recóndito camino de la patria de aquellos tiempos, esa patria que se hacía poderosa de a poquito y que era de a caballo.
El proyecto está encuadrado en la asistencia que da el COCAP a la provincia de San Juan y forma parte de lo que es el proyecto del gobernador de la provincia, el ingeniero José Luis Gioja de revalorizar aquellos aspectos de la producción que son de antaño y que pueden retomar su peso a través de una reutilización de los usos y costumbres
Si se toma el moscatel como tal, se observa que en la actualidad no tiene peso específico en la producción vitícola. Esto lleva a que este rico varietal multiuso tenga en este momento un lugar marginal con respecto a otros varietales que han cobrado relevancia. Sin embargo, hay que recordar que no por nuevo es mejor. Es que hubo algunas acciones que lo pusieron al rico moscatel en el closet. Es que el esplendor de los syrah, los merlot, los tannat, dejaron en el olvido a estos varietales que constituyen la génesis de la producción de local en materia vitivinícola.
El gobernador al presentar el proyecto dijo que “es bueno y positivo que podamos hacer cosas de esta naturaleza, que puedan poner en valor la producción”, explicó el mandatario. Es por esto que instó a que se vaya trabajando desde este momento en la identificación en origen, cosa que conoce muy bien el gobernador pues fue uno de los promotores de la ley que da este dato que puede ser utilizado con un gran peso en la relación comercial.
El proyecto surgió luego de un viaje que hicieron productores y gobierno a la región del Benetton. Allí dieron con un producto que lleva la firma PROSECO, con un fuerte peso en la región a la hora de la comercialización.
El proyecto fue elaborado en el marco de COCAP, Cohesión Social a través del Fortalecimiento de Cadenas Productivas, a partir de la detección de la baja rentabilidad obtenida por pequeños y medianos productores de moscatel de Alejandría, en el transcurso de las reuniones de Usina Vitivinícola. Además, San Juan es su principal productora y es la provincia donde esta variedad ha logrado su mejor expresión. El ministro de la Producción sostiene que “en la primera parte los costos del proyecto no han sido muy elevados sino que han tenido un objetivo de organización del sector”.
Estimó que “ahora hemos armados los protocolos y esperamos que para la próxima vendimia podamos estar certificando productos de “Moscatel de San Juan”.
El punto de partida
Para el armado de este sello de calidad se tiene que avanzar sobre todo en distintos aspectos que llevan al control de los sistemas productivos. Por ello y a los efectos de conocer detalles del sello de calidad, Diario El Zonda dialogó con Antonio Olivares, uno de los productores ampliamente involucrado en el armado de este proyecto. “Generamos los protocolos de calidad, hoy tenemos cuatro listos que por supuesto tienen que ser validados por las cámaras y los productores”, apunto Antonio Olivares. De momento lo que se persigue no es una denominación en origen sino un simple sello de calidad que hable del moscatel sanjuanino tal cual se lo puede hablar del Carmenere chileno, Syrah australiano o el Torrontes riojano
Pero este sello tiene otra cuestión importante que es la ubicación geográfica, “por el momento ni siquiera pensamos en la denominación en origen controlada”, apunta el dirigente. De todos modos “lo que necesitamos es agregar valor es implica una buena inversión en la promoción del sello de calidad. Vos podes tener un buen sello de calidad pero si nadie lo conoce….”, esto es de real importancia y se dará en valor a través de la comunicación.
Mejoras en los plantíos
De acuerdo a Olivares, este tipo de producción tiene una incumbencia muy finita. “En Italia y España se han hecho reproducciones sistemáticas del varietal, se filtraron virus y de esa forma se ha conseguido un muy buen material genético”.
De esto se desprende que los rendimientos que se están consiguiendo en Europa a través del moscatel con sistemas de conducción que no facilitan los altos rendimientos son interesantes. “Hoy podríamos armar un parral cuyano y estaríamos con un rendimiento entre 50 y 60 mil kilos de moscatel”, proyecta el productor. La realidad es que “hoy tenemos ejemplos exitosos en Europa y Australia que está haciendo mucho moscatel de Alejandría y la verdad es que los rendimientos son importantes”.
El inicio de los trabajos
Una vez que se consiguió el apoyo del Cocap los trabajos se iniciaron en los departamentos Zonda, Ullum, Angaco, Albardón y San Martín como un solo conglomerado. De a poco se fueron sumando productores y en primera instancia se sumaron 38 y el objetivo de mínima que persiguen es 100 viñateros del moscatel. “Esta es una masa crítica importante como para largar”, confirmó Olivares
En este proceso quienes han cumplido una muy buena labor al frente de la convocatoria de productores son los referentes de agricultura de cada uno de los municipios. “A esto se le tiene que sumar los facilitadores que tiene el ministerio de la producción”.
Lo cierto es que para poner en marcha el programa “uno de los objetivos fue armar el reglamento operativo. En este proceso han trabajado las cámaras y muchos colaboradores que tienen como visión un mejoramiento de las condiciones de producción. “A todo esto lo tenemos que validar formalmente y en el mes de julio comenzaremos con la personería jurídica de lo que será el ente de administración
Los requisitos para estar dentro del sello
Los requisitos para los productores implican es “ que solo tengan un parral de uva moscatel de Alejandría. Vamos lo miramos y lo georeferenciamos. El tema es que mucha gente no sabe distinguir muy bien el varietal, cuando vas y lo ves es un torrontés. A diferencia de los productores viejos que la tienen muy clara”, explica Olivares.
Este programa nace dentro del marco del programa COCAP y en alguna medida lo que se emula es el trabajo del PROSECO este es un espumante que tiene muy pocas hectáreas de producción y una normativa de calidad de gran peso en Italia. Es un sello y con esto consiguió que una botella de este espumante valiera lo mismo que un buen champagne de la zona de Francia, explican los organizadores de este programa..
Los productos que comprende el sello
Tiene que marcarse que este sello de calidad comprende no solo al vino. “Son nueve productos: vinos básicos, vinos diferenciados, espumantes, grapa y jugo de uvas en lo que tiene que ver con la elaboración directa líquida. Pasas de uva, uva de mesa, dulce de uva y pasa de uva en licor”.
Al justificar estos productos Olivares viaja en los años y sostiene que “hay cosas que se dejaron de hacer, cuando era chico en casa de mi abuelo había un frasco que era pasa de uva en grapa, que no nos dejaban pasar ni cerca. Hoy tantos productos que hay en el súper, un frasquito de pasas de uva en grapa, seguro que te lo compras, lo comes y volvés de vuelta”, remarca a modo de ejemplo.
En realidad lo que “se lograría es aggiornar una cadena de valor, muy vieja a tiempos actuales. Si había cosas que acá se hacían porque no le ponemos un protocolo de calidad para hacerlos estándar y porque no ganar plata con eso. Más allá de mejoremos la genética y que recuperemos el nivel estándar tenemos que usar todas las herramientas en mejorar la producción y la rentabilidad”, sostiene Antonio Olivares.

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