Por: Ricardo RoaCómo será el impacto de la inflación en los que menos tienen, que hasta el INDEC lo reconoce. A su manera, claro está: muy por debajo que cualquier estudio privado. Según el organismo oficial, en el primer trimestre el costo de la canasta que mide la pobreza subió 6,5%. Y 9,6 la de los alimentos básicos
Por una vez, el ladero de los Kirchner admitió que "hay inflación", que quienes más la sufren son los trabajadores y que eso es un ajuste. Chocolate por la noticia.
Ese mismo día, Moreno también elogió el índice de Santa Fe y aseguró que "lo seguía mucho". Pero si lo siguiese tanto debería estar alarmado. Para el INDEC intervenido por él, los alimentos se encarecieron un 6,3% en lo que va del año. En cambio, según la estadística santafesina aumentaron el 12% y sólo entre enero y febrero.
Ya no vale decir, como hizo Moreno, que "hablar de inflación no conviene porque agravaría el problema". Todo el mundo percibe el avance de los precios y sólo al Gobierno se le ocurre que tachando la palabra del diccionario se pueden controlar las expectativas inflacionarias. Si fuera tan fácil no habría lo que hay: pobreza, indigencia y desigualdad en la distribución de los ingresos.
El problema es que no se asume el problema y por lo tanto no hay un plan para enfrentarlo. También, que se sigue confiando en la eficacia de Moreno, comenzando por los K, después de que se ha comprobado largamente lo contrario.

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