La mesa directiva del Movimiento de Participación Radical (MOPAR, Lista Naranja) emitió este sábado un duro documento en el que cuestiona el "sesgo autoritario" del líder partidario Ángel Rozas y califica de "profundamente antidemocrática" a su actitud de sostener públicamente que el citado sector interno puede participar de la elección interna en la UCR pero no el presidente del MOPAR, Juan José Bergia "porque fue expulsado del partido". La Lista Naranja le enrostra al ex gobernador que siendo abogado "debe saber" que al no estar firme tal resolución –fue apelada-, no se puede considerar a ningún afiliado como sancionado.
"Es lamentable la actitud profundamente antidemocrática que Ángel Rozas pretende imponer a la Unión Cívica Radical para impedir que Juan José Bergia participe en la elección interna. Es por el sesgado autoritarismo del ex gobernador que hay un conflicto cada vez más intenso en nuestro partido. Así como en sus declaraciones en fecha del 18/03/2010, Ángel Rozas expresa que para Juan José Bergia es improbable cualquier candidatura, ya que fue expulsado del Partido, pero que el MOPAR podría presentarse a internas con otros candidatos.
Hasta por su condición de abogado debe saber que mientra no se encuentre firme cualquier resolución, no puede considerar a ningún afiliado sancionado o expulsado, pero tales declaraciones son claramente demostrativas de que por su absoluto autoritarismo, viola sin límite todas las normas y principios comenzado por nuestra Carta Orgánica partidaria, decidiendo unilateralmente qué lineamientos y dirigentes pueden intervenir en la contienda interna partidaria, quién es o no radical y haciendo sentir el peso de su grosera arbitrariedad a cualquier afiliado de la Unión Cívica Radical con total desprecio a la dignidad del mismo, a su militancia y a su trayectoria partidaria.
A la vista está que el mesianismo cayó antes las reiteradas derrotas que por culpa de quien cree que en política todo puede hacerlo mejor. Por responsabilidad de Rozas, la UCR y la Alianza perdió lugares en todos los terrenos desde 2007 hasta ahora.
Hemos perdido el gobierno provincial, es cada vez menor las representación en el Congreso Nacional, la Legislatura provincial, y en las intendencias. Está visto que sin democracia interna la UCR se debilita. Y el Mo-Par no está dispuesto a ser cómplice de esa práctica conservadora y autoritaria.
El jefe de Convergencia Social en su soberbia sin límite, no asume que perdió el poder gubernamental de la provincia y que las sistemáticas y continuas derrotas posteriores lo sobrepasaron, por lo que es tiempo de cambio y nos alzaremos contra cualquier candado partidario que impida el libre ejercicio democrático en la Unión Cívica Radical para terminar con la marginación de los afiliados, que hace muchos años se viene produciendo y cualquier actitud persecutoria que constituyeron la causal principal de sus derrotas electorales debido al drenaje de dirigentes y afiliados que se sintieron excluidos del partido.
En cambio desde el MOPAR siempre hemos planteado la necesidad del diálogo horizontal y participativo con todos los sectores y sin que se ejerzan pretensiones hegemónicas que algunos critican pero pretenden ejercer sin ningún disimulo pero inocultable pose vergonzante.
El MOPAR no va a tolerar en política tales actitudes. La Unión Cívica Radical es un centenario partido por la voluntad democrática de millones de hombres y mujeres que no piensan como él, precisamente, sino todo lo contrario.
En el fin de la primera década del siglo XXI es un retroceso político imperdonable el cometido por Rozas que no asume sus errores y que arrastra a la UCR sin tener en cuenta ni importarle que la democracia interna fortalece a toda fuerza política, persistiendo sistemáticamente en la persecución y expulsión de los afiliados y ante cualquier disenso aplicando la ley del garrote.
Si hoy el radicalismo está debilitado es por la actitud antidemocrática de negar el disenso, de preferir digitar candidaturas en lugar de escuchar la opinión de los afiliados. Por eso las elecciones internas sin proscripciones es el mejor camino que puede tomar la UCR para lograr la rehabilitación política.
Es por ello que abogamos por una elección interna abierta, libre, sin ninguna proscripción, de acuerdo con las leyes vigentes, exigiendo el respeto a la Constitución y reafirmando con ello que no podrá impedir la participación de Bergia y de ningún otro dirigente, ni afiliado en la elección interna de la UCR".


Comentá la nota